Entre enero y agosto de 2025, 242 personas perdieron la vida en siniestros viales. Un 60% más que el año pasado.
La masacre de Campo Viera del domingo pasado dejó nueve muertos en un choque frontal entre un colectivo y un auto sobre la Ruta 14.
“La formación comienza en casa, pero muchas veces los propios padres dan el mal ejemplo cuando conducen usando el celular, sin cinturón o bajo los efectos del alcohol», afirmó el licenciado en Criminalística y perito en accidentes viales con especialidad en legislación y seguridad vial, Víctor López.
En diálogo con Eldópolis Radio 106.3, analizó la preocupante situación vial en Misiones y advirtió que la provincia se encuentra entre las que más siniestros registran en el país. “Lamentablemente, tenemos una cantidad muy elevada de vehículos y, en consecuencia, muchos accidentes. Es triste que suframos esta cantidad de siniestros, más aún cuando muchos pueden prevenirse”, señaló.
El especialista explicó que la palabra “accidente” muchas veces resulta inadecuada, porque da a entender que se trata de hechos inevitables. “La mayoría se puede evitar si hay formación y responsabilidad”, remarcó, y agregó que las principales fallas se dan en tres niveles: la familia, la escuela y el Estado. “La formación comienza en casa, pero muchas veces los propios padres dan el mal ejemplo cuando conducen usando el celular, sin cinturón o bajo los efectos del alcohol. En la escuela también se falla, porque las charlas de educación vial llegan a muy pocos alumnos, y debería enseñarse desde temprana edad a usar el cinturón, el casco y respetar las normas de tránsito”, sostuvo.
López consideró que el Estado debe fortalecer las políticas de prevención, ya que la mayoría de los accidentes en ruta son producto de fallas humanas. “El consumo de alcohol y la conducción imprudente son factores determinantes. Los micros que van desde Iguazú a Posadas tienen cinturones, pero los pasajeros no los usan, y eso puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, afirmó.
Además, recomendó extremar los cuidados en días de lluvia, mantener la distancia mínima de seguridad y no circular a más de 80 o 90 km/h. Recordó que en zonas urbanas sin semáforo la velocidad máxima permitida es de 30 km/h, y que un choque a esa velocidad tiene solo un 10% de probabilidad de ser fatal, mientras que a 60 km/h el riesgo sube al 80%.
El perito destacó la importancia de activar el Observatorio Vial en la ciudad, para recolectar datos sobre horarios, lugares y tipos de vehículos involucrados en siniestros, y así mejorar la señalización y la prevención. También valoró la instalación de radares en la Ruta 12, aunque advirtió que “aún falta educación vial en las escuelas y mayor formación al momento de otorgar las licencias”.
“Nos preocupamos por si alguien pagó el estacionamiento, pero no por los autos mal ubicados que tapan la visibilidad en las esquinas. Falta educación y prevención, y eso se nota todos los días en nuestras calles”, concluyó.
