Productores, cooperativas y asociaciones yerbateras de Misiones se concentraron este miércoles frente a la sede del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), para un abrazo simbólico exigiendo la designación de un presidente que encabece su directorio y la restitución de facultades plenas, para reclamar la regulación de precios y herramientas de control.
La protesta se dio en un contexto de incertidumbre para el sector, especialmente tras una segunda zafra con precios complicados. Ricardo Maciel, integrante del Directorio del INYM en representación del Gobierno provincial, confirmó la acción y el petitorio, señalando que los productores actúan «en defensa propia» y pidiendo un «grito de auxilio» para enfrentar la próxima cosecha con un instituto plenamente operativo.
Maciel lamentó que la situación actual ha dejado al sector primario sin la herramienta clave para la defensa de sus ingresos. «Lo que está ocurriendo hoy con la yerba está nuevamente en crisis: la distribución de la ganancia que genera ese producto,» afirmó Maciel.
El funcionario provincial sostuvo que el libre mercado no es justo cuando existe un «poder dominante comprador sobre miles de pequeños productores sin poder de negociación». Enfatizó que el objetivo del INYM es justamente equiparar fuerzas y establecer un precio de referencia para que la competencia se dé entre las industrias, y no hacia abajo, perjudicando al productor.
Los productores, que en años anteriores habían cuestionado la necesidad del Instituto cuando los precios eran buenos, hoy están replanteando su postura, entendiendo que ese valor era producto del «piso de referencia» establecido por el organismo.
Consultado sobre la posibilidad de crear un Instituto Misionero de la Yerba Mate si el INYM no se reactiva, Maciel reconoció que la idea existe, pero defendió la necesidad de un ente a nivel nacional.
«Lo más sencillo y lo más útil es un organismo nacional,» explicó, detallando que la actividad debe ser regida a nivel país debido a la existencia de industrias fuera de Misiones y la necesidad de controlar el ingreso de yerba de países limítrofes.
No obstante, admitió que, si el INYM desaparece, la creación de un organismo provincial sería «necesaria antes de no ser nada».
Finalmente, Maciel vinculó la situación del INYM con el contexto político nacional, haciendo un llamado a la unidad:
«Tenemos que unirnos todos, hacer las correcciones que sean necesarias, pero se necesita tener una institución que acompañe el desarrollo de esta actividad,» concluyó, señalando que la situación límite actual es similar a la que vivió el sector a finales de los ’90 y principios de los 2000, con una política económica nacional de corte similar.
Foto gentileza de La Voz de Misiones
