La causa por presuntas coimas ligadas a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó en las últimas horas nuevos movimientos. El fiscal federal Franco Picardi ordenó allanamientos en barrios privados donde viven los hermanos Emmanuel y Jonathan Kovalivker —propietarios de la droguería Suizo Argentina— y el exfuncionario Diego Spagnuolo.
Durante los operativos se pidieron registros de ingresos y egresos de los countries desde principios de año. También se halló una caja de seguridad vinculada a un exdirector de ANDIS con 80.000 dólares. Para la fiscalía, ese dinero puede ser clave en la reconstrucción de la supuesta red de sobornos.
En paralelo, el proceso judicial se agitó con la renuncia de los abogados defensores de Spagnuolo, Juan Aráoz De Lamadrid e Ignacio Rama Schultze, quienes se apartaron de la causa alegando razones personales.
Otro hecho de tensión surgió a partir de la denuncia del juez Sebastián Casanello contra el jefe de sistemas de la droguería, acusado de resistencia a la autoridad, encubrimiento y falso testimonio.
Además, declaró como testigo el consultor Fernando Cerimedo, quien aportó detalles sobre supuestas conversaciones con Spagnuolo en torno a pagos indebidos. Tras su testimonio, la fiscalía detectó la mencionada caja de seguridad con divisas en el Banco BBVA.
Los allanamientos también se extendieron a las viviendas de los Kovalivker, Spagnuolo y el exfuncionario Daniel Garbellini. Allí se secuestraron correos electrónicos y expedientes relacionados con la compra de medicamentos.
La causa nació tras la difusión de audios que comprometen a dirigentes del oficialismo. Entre los investigados figuran Javier Milei, Karina Milei, Eduardo “Lule” Menem, los hermanos Kovalivker y Spagnuolo, señalados por sobornos y administración fraudulenta con fondos públicos.
La investigación continuará con el análisis de documentos bancarios y fiscales que aún deben llegar a la fiscalía. Se perfila como uno de los casos más delicados para el gobierno en materia de corrupción.
