Patricia Bullrich fue a la televisión a explicar la denuncia que hizo su ministerio para censurar periodistas.
La ministra de Seguridad negó que hubiera pedido allanar a Jorge Rial, entre otros de los apuntados de su denuncia. Pero el entrevistador Pablo Rossi hizo que un colega leyera la denuncia, en la que hay un apartado directamente titulado «Allanamientos».
En ese apartado, Bullrich exigió a la Justicia el allanamiento de Rial, de Mauro Federico, de Franco Bindi y de Pablo Toviggino, el número dos del Chiqui Tapia, a quien la ministra acusa de participar de un complot con espías rusos para «derrocar» al gobierno.
“No, no, no, nosotros no hemos pedido nada. Le dejo acá la denuncia”, le respondió rotundamente Bullrich y amagó alcanzarle una carpeta con la presentación. “Nosotros hemos pedido que la Justicia determine las medidas procesales para que cese el delito…”, agrega la funcionaria, pero rápidamente es interrumpida por el conductor.
“Perdóneme, a ver, hemos visto la presentación”, señaló Rossi y le pidió a un panelista que lea en vivo y en directo la denuncia que presentó el Ministerio. Por lo que el colega leyó en voz alta: “El Gobierno en la presentación pide, página 18, entre otras medidas de prueba, ‘preservación digital inmediata, allanamientos: ordénese allanamientos y secuestros forenses en las oficinas y estudios de Carnaval Stream, dispóngase el allanamiento en los domicilios de Franco Bindi, Jorge Rial, Pablo Toviggino, Mauro Federico”.
Concluido el texto, Rossi reafirmó: “Están pidiendo el allanamiento”, pero la ministra volvió a negarlo. “No, estamos pidiendo la construcción de la prueba”, respondió Bullrich, y apuntó contra quienes difundieron los audios que complicaron al entorno del presidente: “No son periodistas, el periodista tiene otra construcción, hace años que hablo con periodistas y que defiendo la libertad de prensa”.
Ese no fue el único momento incómodo que Bullrich pasó en la entrevista. Cuando Rossi le preguntó si ponía las manos en el fuego por los Menem, la ministra tuvo un fallido: «No hay ninguna expresión que me guste Menem… menos que esa», se corrigió.
En otro tramo de la conversación, Bullrich lloró cuando hablaba de Santiago Maldonado, el joven hallado muerto tras un operativo de Gendarmería contra los mapuches en Chubut. «Nadie sabe lo que pasé esos 80 días, todos los días mi hijo me llamaba por teléfono porque veía el noticiero», dijo la funcionaria.
El gobierno está llevando a los ministros a llorar a la TV con frecuencia: ya lo había hecho días atrás el de Salud, Mario Lugones, acorralado por la muerte de un centenar de personas por el fentanilo contaminado.
