Misiones: Belleza que esconde el abandono de la Renovación


Por Paola Wojtowichz.
Hoy, mientras recorría los paisajes impresionantes de Misiones, no podía dejar de maravillarme con la riqueza de nuestra selva, la diversidad de nuestra flora y fauna, y la majestuosidad de ríos y cascadas que atraviesan nuestra tierra. Cada rincón parece un tesoro escondido, un recordatorio de lo que tenemos y de lo que podríamos ser si la política trabajara a la altura de nuestra riqueza natural.

Pero esa belleza choca con la cruda realidad: mientras nuestra tierra es generosa y plena de vida, muchos misioneros viven la pobreza día a día. Docentes que sostienen el futuro con salarios que no alcanzan, escuelas que luchan por mantenerse, rutas llenas de baches y grietas que dificultan la vida diaria, y un sistema de salud que deja mucho que desear: hospitales saturados, falta de insumos y profesionales sobrecargados, pacientes que deben viajar horas para recibir atención básica.

Y en medio de todo esto, los yerbateros siguen trabajando bajo condiciones injustas, aportando a la economía provincial mientras la política los ignora. Es imposible no ver la mano de la Renovación detrás de esta realidad: décadas perpetuados en el poder, discursos de progreso que nunca llegan a la gente, priorizando la permanencia antes que el bienestar de quienes habitan Misiones. Cada bache, cada escuela que lucha, cada familia que no llega a fin de mes, cada paciente que espera horas por atención es una evidencia del abandono sistemático.

Es un recordatorio doloroso de que la belleza de Misiones no alcanza para tapar la desigualdad y la falta de políticas reales que persisten. Nuestra tierra podría ser ejemplo de desarrollo, salud, educación y bienestar, pero mientras los que gobiernan sigan más interesados en mantenerse en el poder que en resolver problemas concretos, la riqueza natural seguirá siendo solo un contraste con la frustración y el abandono de nuestra gente.

Quizás, este contraste nos obliga a reflexionar: cómo podemos cuidar y valorar nuestro patrimonio natural al mismo tiempo que exigimos justicia social, salud digna, oportunidades reales y desarrollo para quienes sostienen esta provincia con su trabajo y esfuerzo diario. Misiones tiene todo para brillar, no solo por sus paisajes, sino por su gente, su cultura y la esperanza de un futuro donde la riqueza natural, la educación y la salud puedan, finalmente, caminar de la mano.