Loreiro pidió finalizar el puente Pindaytí: «más de tres años y el provisorio con cortes frecuentes»

El diputado provincial de Oberá, Horacio Loreiro presentó el mes pasado, un proyecto para que el Poder Ejecutivo provincial, a través del organismo competente, arbitre los medios necesarios a fin de gestionar la finalización del puente ubicado sobre el Arroyo Pindaity en la Ruta Provincial N.° 2, obra paralizada desde 2023, donde se encuentra una pasarela tipo Bailey como única opción de paso de vehículos.

«Esta estructura temporal debía ser reemplazada en poco tiempo por un puente definitivo. No obstante, han transcurrido más de tres años y el puente provisorio continúa siendo el único paso habilitado, con uso intermitente y cortes frecuentes cada vez que las lluvias elevan el nivel del arroyo, como ocurrió recientemente el 29 de junio de 2025. Esta situación no
solo genera aislamiento territorial, sino también incertidumbre y precariedad en la vida cotidiana de las poblaciones de Colonia Aurora, Alba Posse y zonas rurales vecinas. Cada interrupción en el paso representa una vulneración concreta de
derechos. La imposibilidad de circular libremente impacta negativamente en productores que no pueden transportar su mercadería, en niños y adolescentes que no pueden asistir a la escuela, en pacientes que no acceden a centros de salud y en familias que ven limitado su contacto con servicios y redes de apoyo. Es evidente que la falta de infraestructura no es un detalle menor, sino una traba estructural al desarrollo regional y a la igualdad de oportunidades», fundamenta el legislador del PRO.

PROYECTO DE COMUNICACIÓN
LA CÁMARA DE REPRESENTANTES DE LA PROVINCIA
COMUNICA
QUE VERÍA CON AGRADO:

Que, el Poder Ejecutivo Provincial, a través de la
Dirección Provincial de Vialidad y los organismos con competencia que corresponda,
arbitre los medios necesarios para gestionar la inmediata finalización del puente ubicado
sobre el arroyo Pindaity en la Ruta Provincial Nº 2. –


FUNDAMENTOS:
El puente sobre el arroyo Pindaytí, ubicado en la Ruta Provincial Nº 2 y
que conecta las localidades de Colonia Aurora y Alba Posse, representa una obra de
infraestructura estratégica para la región. Su construcción definitiva, sin embargo,
permanece paralizada desde agosto del año 2.023, pese a tratarse de una necesidad
impostergable para garantizar la conectividad, el desarrollo y el ejercicio pleno de
derecho a libertad ambulatoria y de desplazamiento por parte de las comunidades
afectadas.
En julio de 2022, ante el colapso del antiguo puente, se instaló un puente
Bailey de manera provisoria, como parte de una respuesta rápida a la emergencia por
parte del Ejército Argentino y la Dirección de Vialidad Provincial. Esta estructura
temporal debía ser reemplazada en poco tiempo por un puente definitivo. No obstante,
han transcurrido más de tres años y el puente provisorio continúa siendo el único paso
habilitado, con uso intermitente y cortes frecuentes cada vez que las lluvias elevan el
nivel del arroyo, como ocurrió recientemente el 29 de junio de 2025. Esta situación no
solo genera aislamiento territorial, sino también incertidumbre y precariedad en la vida
cotidiana de las poblaciones de Colonia Aurora, Alba Posse y zonas rurales vecinas.Cada interrupción en el paso representa una vulneración concreta de
derechos. La imposibilidad de circular libremente impacta negativamente en productores
que no pueden transportar su mercadería, en niños y adolescentes que no pueden asistir a
la escuela, en pacientes que no acceden a centros de salud y en familias que ven limitado
su contacto con servicios y redes de apoyo. Es evidente que la falta de infraestructura no
es un detalle menor, sino una traba estructural al desarrollo regional y a la igualdad de
oportunidades.
El puente del Pindaytí se ha transformado en un símbolo de la precariedad
institucionalizada. Lo que comenzó como una solución de emergencia se volvió
permanente. Lo que debía ser una respuesta transitoria se convirtió en una política de
parche y abandono. Esta situación no puede seguir normalizándose. Es responsabilidad
del Estado garantizar que las obras iniciadas se completen, que lo prometido se cumpla,
y que ninguna comunidad quede aislada por falta de decisión política y/o desidia.
Por todo lo expuesto, resulta fundamental que las autoridades
competentes brinden respuestas concretas respecto a la continuidad de esta obra y
establezcan una fecha cierta para su finalización. No se trata únicamente de concluir una
obra de infraestructura, se trata de saldar una deuda con las personas que viven del otro
lado del arroyo, y que hasta hoy solo han recibido promesas postergadas.
Por estas y otras consideraciones que expresaremos al momento de su
tratamiento, solicitamos a nuestros pares el acompañamiento para la aprobación del
presente proyecto de comunicación. –