La casta es candidata en La Libertad Avanza de Misiones

Por Daniel Orloff

Hoy se conocieron los candidatos a Diputados Nacionales por La Libertad Avanza en Misiones. Como ciudadano que comparte muchas de las ideas de Javier Milei, debo decir que lo que presentan estos postulantes es simplemente indignante.

Mientras nuestra provincia arrastra problemas graves como la corrupción estructural, la deforestación sin control, una industria que no termina de despegar, jóvenes que no encuentran oportunidades de educación y trabajo, inseguridad creciente y niveles alarmantes de pobreza, los supuestos representantes de la “renovación política” nos muestran “7 datos breves” en los que se jactan de que no les gusta sacar la basura, planchar la ropa o cocinar.

¿De verdad creen que a la gente de Misiones le importa si su hobby es correr en un simulador o si les encanta el sushi? ¿Eso es lo que tienen para ofrecer «los princesos»? ¿Así pretenden representar a productores que se levantan de madrugada para sostener nuestras chacras, a comerciantes que no saben cómo llegar a fin de mes por la presión tributaria en la provincia, a trabajadores que pelean contra la política todos los días?

Esto no es lo mejor de Misiones, es CASTA, es marketing vacío con olor a kirchnerismo decadente. Es el mismo recurso barato de la “cercanía” mal entendida, que en vez de acercar a los ciudadanos los aleja más todavía. La política no se trata de contar chistes de sobremesa, se trata de enfrentar los problemas reales de la gente y dar respuestas concretas.

Si de verdad queremos sacar a la nefasta casta, no podemos permitir que candidatos desconectados de la realidad se presenten como opción en Misiones. Porque la verdadera casta es esa: la que juega a hacer política como si fuera un club de amigos, ignorando el dolor y las necesidades de quienes dicen representar.

Los misioneros merecemos mucho más que consignas ridículas y campañas de cotillón. Merecemos diputados que nos defiendan en serio.

La lista está encabezada por Diego Harfield, seguido de Maura Gruber y Martín Borzi.