La diferencia de presión impositiva viene generando un éxodo de empresas misioneras a Corrientes desde hace décadas. También los propietarios de vehículos cambian su domicilio legal a la pequeña localidad de San Carlos, del otro lado del arroyo Chimiray, buscando pagar menos en concepto de patentes.
Pero también los servicios básicos tienen un gravámen alto en la provincia de Carlos Rovira, respecto a la vecina del sur. Según un informe del Instituto de Economía (INECO) de la Universidad Argentina de la empresa (UADE), en Misiones la presión fiscal combinada alcanza el 10,2% de promedio, con un 13% sobre la energía eléctrica y 7,4% sobre el agua potable.

Se trata de impuestos y tasas provinciales o municipales que se incluyen en la factura final del usuario. El informe advierte que la falta de criterios uniformes entre municipios y provincias provoca distorsiones, y en muchos casos, estas tasas se incorporan directamente a las boletas de luz, agua o gas, lo que genera confusión sobre la composición real del monto abonado y dificulta la comparación de costos entre distintas jurisdicciones.
En el otro extremo, Corrientes prácticamente no aplica tasas sobre estos servicios, sólo un 0,6% respectivamente.
En la provincia de Buenos Aires, la presión fiscal combinada es del 9,8%, con un fuerte peso sobre la electricidad (19,9%). A nivel país, la provincia con mayor carga tributaria promedio es La Pampa, con un 35,1%, impulsada por un gravamen del 63,3% sobre el agua y 38,3% sobre la energía. Le siguen Chubut (26%) y Chaco (21,3%), mientras que Neuquén también presenta niveles elevados (21,4%), con un fuerte componente sobre la energía.

