Remiseros y taxistas continúan reclamando a la municipalidad de Oberá por controles a conductores que trabajan con Uber y DiDi sin estar habilitados. Además protestan contra los servicios de mototaxi que no están contemplados en la nueva ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante este año.

Marcos Alegre, conductor, aseguró que hoy en la ciudad hay solo unos 120 vehículos habilitados, pero unos 2.000 “truchos” que operan sin habilitación municipal, aseverando que algunos son de Paraguay, por lo que pidió «una página para denuncias anónimas de autos truchos», con «un premio de 30 a 50 mil pesos para denunciantes» con dinero que saldría de la multa al infractor, mencionando sanciones de 2 o 3 millones de pesos.
Desde este mes, la plataforma norteamericana Uber opera en Oberá, mientras que la china DiDi lo hace desde marzo, representando una competencia para las remiserías que ahora también hacen uso de las mismas para no perder clientes, teniendo que abonar la comisión respectiva. No obstante, para los remiseros que trabajan con las aplicaciones es una ventaja que les permite conseguir y coordinar más viajes en menos tiempo, sin andar vacíos.
“No es justo que unos trabajen habilitados y otros no”, sostuvo Alegre en dialogo con Radio Up. “Nosotros acá en Oberá vimos aparecer en marzo la aplicación DiDi y hace unos días la aplicación Uber. En realidad no estamos en contra de la aplicación, es más, estamos a favor. Agradecido de que hayan llegado. Es una salida laboral importante, es otro sistema, como ya hay en otras partes de la Argentina y en otros países. A diferencia del remis, te conecta los viajes, entonces por eso sale más barato y es más rentable: usás el auto menos tiempo, gastás menos nafta y conectás un viaje tras otro. Terminás un viaje y a las dos cuadras tenés otro, a diferencia del régimen de remis donde tenés que ir vacío, cargar el pasajero, llevarlo, volver a la base y recién después buscar otro”.
Sin embargo, la queja está en los que prestan el servicio sin estar habilitados. “En la municipalidad nuestro planteo fue más que nada el control. Ya hay una ordenanza específica para trabajar exclusivamente con la aplicación sin necesidad de taxi o remis, y no vimos un control importante sobre si hay truchos o no. Se había dado 90 días de prórroga para regularizarse, después un mes más, y ya vimos que era algo que se estaba yendo de las manos”, aseguró. “Hay demasiados autos trabajando con la aplicación. Hasta de Aristóbulo del Valle y de Paraguay vienen a trabajar acá, con patente argentina pero sin carnet profesional ni argentino. Una locura”, afirmó.
“Cuando hay tantos autos, la aplicación entiende que no es necesario subir precios ni dar premios porque todo está en equilibrio. Con controles, bajaría la cantidad de autos y sería más rentable. La llegada de Uber beneficia porque genera competencia entre empresas, y vamos a elegir el viaje que más nos convenga”, expresó y reclamó «un control dinámico, sin persecución, pero efectivo para que todos entiendan que tienen que habilitarse. Esto también beneficia al municipio porque un auto habilitado paga patente y genera ingresos”, indicó.
El trabajador del volante también defendió el peso económico del sector. “Yo hace 8 años soy remisero. Para empezar, un auto en condiciones cuesta entre 15 y 20 millones. Mensualmente gastás entre 600 y 800 mil pesos de combustible trabajando 10 a 12 horas por día. Le das trabajo al mecánico, al lavadero, al repuestero, pagás impuestos, seguro, técnica cada 6 meses, patente. Es un circuito económico importante. Hoy ya no es remis, es transporte de pasajeros. Hay entre 120 y 150 autos habilitados y unos 2.000 truchos. No es justo. Lo que pedimos es que se pongan en regla o dejen de trabajar”.

