El 7,2 % de aumento en las jubilaciones y 40 mil pesos adicionales al bono, se aprobó la semana pasada por 52 votos a favor, 0 en contra y 4 abstenciones (dos senadores misioneros por la Renovación: Carlos Arce y Silvia Rojas). Pero también hubo un ausente misionero: Martín Goerling del PRO, quien se retiró del recinto para no votar.
En ese sentido, Goerling se justificó asegurando que no iba a «convalidar el atropello institucional”,
“Mi planteo, y de varios senadores, fue claro: los proyectos que vinieron de Diputados sobre jubilaciones, moratoria y discapacidad —temas de enorme sensibilidad y relevancia— debían ser tratados con la seriedad que corresponde: en comisión, con debate, con participación y buscando los mejores consensos. Eso no ocurrió”, explicó a través de su cuenta de X, y agregó que “el kirchnerismo forzó una mayoría, se autoconvocó en una comisión que no estaba habilitada, emitió un dictamen inválido y lo llevó al recinto para votar su validez”.
“Nos opusimos firmemente, porque consideramos que ese dictamen es ilegal. Lo dijimos en el recinto y lo sostenemos. No nos negamos a tratar estos temas, todo lo contrario, queremos discutirlos, mejorarlos y darles tratamiento parlamentario serio, buscando consensos, para que sea ley y no se discuta un posible veto”, argumentó.
“Pero no aceptamos que se atropellen las normas, el reglamento y las instituciones. Por eso, una vez que se impuso ese tratamiento irregular, decidí levantarme y retirarme del recinto para no convalidar estos dictámenes”, insistió Goerling que también se ausentó durante la votación de la ley de emergencia en discapacidad donde cuatro de los siete senadores del PRO votó a favor.
No obstante, Goerling volvió al recinto para votar a favor del proyecto de los gobernadores para la transferencia automática de los ATN y el impuesto a los combustibles a las provincias, ley que votó junto a Arce y Rojas, beneficiará las arcas renovadoras.
