Fue a través de un comunicado de prensa este martes:
En un nuevo ataque a los organismos de Ciencia y Técnica a través del Decreto 458/2025, el gobierno de Javier Milei disolvió el Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET). El gobierno argumenta que el organismo no llevó adelante acciones de prevención, diagnóstico ni tratamiento de enfermedades tropicales y que existe una superposición de funciones con otros organismos de salud pública. Pero, ¿esto es cierto?
El INMET se creó por la ley 26.534 en 2009 y fue reglamentado en 2011 para desarrollar investigaciones sobre enfermedades como el dengue, chagas y leishmaniasis. Basta con hacer un rápido “googleo” para encontrar la amplia tarea realizada por becarias/os e investigadoras/es del INMET. Trabajos que incluso recibieron galardones nacionales. En 2023 la Sociedad Entomológica Argentina (SEA) otorgó el premio “Dr. Luis De Santis” a la Dra. Mara Urdapilleta quien fue becaria doctoral del INMET. Este premio se otorga a las mejores investigaciones en dicha disciplina y pasa por un filtro de, ni más ni menos, 39 jurados científicos. El INMET también se llevó reconocimientos internacionales. En 2022 la Organización Panamericana de la Salúd OPS-OMS lo nombró Centro de Referencia del Programa Regional de Leishmaniasis debido a la importante tarea que desarrolló el Instituto desde el 2011 en materia de producción de conocimiento y acciones de vigilancia, prevención y control.
A todo esto, hay que decir que el INMET funcionó sin un edificio hasta el año 2022. Las obras para sus laboratorios comenzaron en 2011, pero se fueron completando por etapas y hubo largos períodos en los que los fondos para concluirlas no llegaron. Por ejemplo, entre 2014-2017 no llegó un solo peso para continuar las obras y los investigadores trabajaban en el Centro Integrador Comunitario de Puerto Iguazú.
Es falso que el INMET no haya cumplido sus funciones y doblemente falso que se “superponen” tareas con otras dependencias de Salúd Pública. No lo decimos nosotros, lo dicen organizaciones internacionales de salud y sociedades científicas. Pese a la precariedad de infraestructura y a su corto tiempo de existencia las científicas y los científicos del INMET desarrollaron con creces su trabajo. Un trabajo sumamente necesario en una provincia como la nuestra, donde las enfermedades vectoriales constituyen una problemática que afecta a la población. Por ello defendemos la necesidad de existencia del INMET, reclamamos que se dé marcha atrás con su disolución y nos ponemos a disposición de los compañeras y compañeros del Instituto para dar esta lucha.
ATE CONICET POSADAS
