Loreiro: “Amarilla era nuestro candidato principal, pero los que lo siguen en la lista son renovadores»

El diputado provincial de Oberá, Horacio Loreiro, analizó el fracaso de la alianza PRO/UCR y la Coalición Cívica en las últimas elecciones de junio donde apenas lograron una banca de las 20 en juego, mientras que la Renovación se quedó con 7, los libertarios de Javier Milei consiguieron 5, el ex policía cuatro escaños, y el resto repartido entre el kirchnerista Héctor Cacho Bárbaro y el diputado nacional Martín Arjol.

Loreiro hizo una autocrítica y explicó que se trató tanto de “un mea culpa interno como un llamado a la oposición”. En diálogo con Radio Up, el diputado provincial y presidente del PRO Misiones afirmó que “hicimos varias reuniones para armar un frente provincial, pero se fue desvirtuando. Hubo errores propios, celos, protagonismo, egoísmos”, reconoció.

Loreiro explicó que, pese al trabajo de más de un año en la construcción de un espacio común, el proceso se fragmentó por disputas internas, falta de cohesión y hasta “infiltraciones” por parte del oficialismo provincial.

“Hubo infiltrados en los grupos. La renovación metió gente en listas opositoras. Eso fragmentó todo. El resultado: entramos todos divididos y con porcentajes bajos”, denunció.

También analizó el armado encabezado por Martín Amarilla, quien obtuvo una banca, aunque el resto de los candidatos que lo acompañaban no representaban al espacio original.

“Amarilla era nuestro candidato principal. Pero los que lo siguen en la lista son todos de la renovación. Nunca hablamos con ellos. Eso no tiene nada que ver con el esquema que queríamos construir”, sostuvo.

Respecto al futuro, aseguró que ya están trabajando en una reconfiguración del espacio: “queremos un frente amplio, con gente de la sociedad civil, jóvenes, pero también experiencia política. Sabemos que no alcanza con ganar una elección. Hay que sostener un proyecto de gobierno”.

Finalmente, dejó abierta la posibilidad de nuevos acuerdos, incluso con espacios como La Libertad Avanza, aunque insistió en que el único límite claro es el oficialismo provincial.

“Nuestro único objetivo es ser una verdadera alternativa a la renovación. No descartamos alianzas, pero tienen que sumar volumen político y estructura. Ya no hay lugar para improvisaciones”.

Loreiro insistió en que “es el momento de dar vuelta la página, aprender del pasado y poner el foco en las demandas reales de los ciudadanos”, y concluyó con un mensaje claro: “la gente está esperando algo distinto. Si no entendemos eso, volveremos a fallar”.