El 19 de septiembre de 2024, Ramón Amarilla fue detenido.
No fue un error. No fue un exceso.
Fue una decisión política. Fría, calculada y cobarde.
No lo encerraron por robar.
No lo encerraron por dañar.
Lo encerraron por representar al pueblo.
Porque se atrevió a organizar, a resistir, a cuestionar. Porque no pidió permiso para luchar. Porque no se arrodilló frente a nadie.
Mientras muchos se acomodan al poder de turno, él eligió el camino más difícil: el del compromiso con los trabajadores, con los humildes, con los invisibilizados.
Y por eso, lo quisieron castigar.
📌 Fue el Estado misionero el que lo detuvo.
📌 Fue el gobernador Hugo Passalacqua quien avaló esta persecución.
📌 Fue el juez Fernando Verón, junto a un Poder Judicial servil, el que lo mantuvo preso sin juicio ni pruebas.
📌 Fue el silencio cómplice de muchos lo que permitió esta injusticia.
Pero el pueblo no calló.
El pueblo no traiciona.
El 8 de junio de 2025, Ramón Amarilla fue electo diputado provincial desde la cárcel.
Sí, preso. Pero más libre que todos los que firmaron su encierro.
¿Qué dice de una provincia que encarcela a un dirigente social y lo convierte en legislador por el voto popular?
¿Qué dice de una democracia que persigue a los que luchan y protege a los que se roban el futuro?
👉 Hoy Ramón está libre, pero el daño está hecho.
Todavía no asumió su banca, pero su rol ya está escrito:
el pueblo lo eligió para representar a los que nunca fueron escuchados. Y lo va a hacer.
Pero cuidado: esto no termina acá.
No alcanza con abrir una celda.
Queremos responsables. Queremos explicaciones. Queremos justicia.
🔴 Porque nadie le va a devolver a Ramón los abrazos robados, el dolor a su familia, ni los meses arrancados de su vida.
🔴 Porque no fue solo contra él. Fue un mensaje a todos los que se animen a resistir.
Y ese mensaje hoy vuelve de frente:
No nos van a callar. No nos van a quebrar.
✊🏽 Nunca más presos por luchar.
Nunca más causas armadas.
Nunca más cárcel como herramienta política.
Hoy Ramón vuelve a abrazar a los suyos con la frente alta.
Todavía no juró, pero ya camina como diputado, porque lo impulsa el pueblo.
Y cuando entre a la Legislatura, no lo hará solo: lo hará con miles.
Gracias, Ramón, por resistir de pie.
Gracias al pueblo de Misiones, por hacer justicia en las urnas.
Gracias a quienes no se callaron, incluso cuando era más fácil mirar a otro lado.
Se abre una celda.
Pero también se abre una etapa: la del despertar.
Y cuando un pueblo despierta, no hay poder que lo duerma.
Por Paola Wojtowichz docente de Oberá
Foto:Javier Vega
