Sand espera poder elegir «nuevos gobiernos y revertir este proceso de decadencia”

Hugo Sand denunció empujones e insultos de guardias de Karina Milei y advirtió: “El objetivo del gobierno es destruir a la familia agraria”.
Durante la visita de referentes nacionales de La Libertad Avanza a Oberá el viernes pasado, productores yerbateros intentaron acercarse a entregar un documento a la comitiva libertaria, pero fueron bloqueados. Según denunció el histórico dirigente Hugo Sand, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), en diálogo con Radio Up, no sólo hubo empujones de los custodios, sino también insultos por parte de Lule Menem, familiar directo del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

“Uno de los guardias comenzó a empujar a una de las obreras, a una señora que estaba en ese lugar. Hubo insultos de ambas partes, pero repudiamos las obscenidades de un señor llamado Lule Menem, a quien le entregué personalmente el documento”, relató Sand en diálogo con Radio Up. “Profirió obscenidades hacia nuestras mujeres, nuestras madres, nuestras hijas. Es una irresponsabilidad total”.

La situación se dio en el marco de la segunda visita a Misiones de dirigentes libertarios, en plena antesala de las elecciones provinciales legislativas. Mientras Karina Milei, Martín Menem y el candidato local Diego Hartfield, recorrían la ciudad, los productores aprovecharon la oportunidad para solicitar, una vez más, una audiencia con el presidente Javier Milei. Llevaban dos documentos: uno solicitando formalmente la reunión, y otro con datos estadísticos sobre la actividad yerbatera y los ingresos del sector.

“Fuimos a entregar notas. Una donde le solicitábamos una audiencia para explicarle cómo funciona el mercado yerbatero y la situación de los productores. Y otra con un resumen de cuatro o cinco páginas, con datos estadísticos que muestran cómo ha mejorado la actividad en los últimos 20 años”, explicó el presidente de APAM.

La reacción del entorno libertario fue de rechazo, y para Sand, esa actitud no es casual. “El desprecio hacia el sector agrario es notable, es muy notable”, lamentó. En su análisis, lo que está en juego no es sólo una falta de cortesía política, sino una estrategia deliberada: “El objetivo de la política de Javier Milei es la destrucción de la familia agraria, con el aval del gobierno de la provincia de Misiones”.

Según el dirigente yerbatero, tanto el presidente como el oficialismo provincial son responsables de la parálisis institucional que atraviesa el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), una herramienta clave para la regulación del precio y el ordenamiento del sector. “Pedimos que nombre al presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate, para que en ese marco legal podamos discutir los precios”, reclamó. Y fue más allá: “La ley yerbatera está en vigencia. El presidente tiene la obligación de nombrar a alguien. Como no lo hace, le hicimos una denuncia penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público”.

Sand expuso también el perjuicio económico que esta omisión ha generado: “Por no nombrar al presidente del INYM, 200.000 millones de pesos no ingresaron al sector primario el año pasado”, aseguró. Además, denunció la falta de pagos en tiempo y forma: “Estamos a mitad de cosecha y los precios siguen siendo tan bajos como el año pasado. No pagan en efectivo, pagan a 30, 60, 90 y hasta 120 días”.

En cuanto al gobierno provincial, Sand fue igual de crítico. Ante la consulta sobre por qué no se da una solución, fue directo: “Sería muy bueno que le pregunten a Carlos Rovira. Él es el jefe máximo de todo esto. Él y Javier Milei son los únicos que tienen la posibilidad y el poder de resolver este problema”.

Para el productor, la ofensiva contra el INYM no es inocente, sino funcional a los intereses de los grandes grupos económicos. “Ellos lo destruyen para que Las Marías, el IEVY y los grandes compradores se queden con todos los beneficios que genera nuestra actividad”, denunció. Y completó: “Son cómplices, son socios de este accionar en contra de la familia agraria, en contra de los misioneros”.

El enojo también se ancla en la disparidad entre lo que cobran los productores y lo que paga el consumidor. “¿Acaso bajó el kilo de yerba en góndola, en Buenos Aires? No. A nosotros sí nos bajaron el precio. De los 500 pesos por kilo de hoja verde que anunció el gobernador, hoy nos pagan 180”, dijo Sand.

Frente a este panorama, la esperanza no está puesta en la gestión actual. “No espero absolutamente nada de este gobierno. Creo que va a ser peor, pero tengo esperanza de que democráticamente podamos elegir nuevos gobiernos y revertir este proceso de decadencia”, concluyó.