El exlegislador misionero Germán Kiczka fue condenado a 14 años de prisión por el delito de tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI). El caso había empezado el año pasado cuando la casa de la familia del por entonces diputado provincial fue allanada dentro de los procedimientos coordinados en diferentes provincias tras reportes internacionales sobre el tráfico de imágenes de pornografía infantil. Su hermano Sebastián recibió una pena de 12 años. Los fundamentos serán leídos dentro de 10 días hábiles.
Entre las aberraciones que se encontraron en los archivos analizados por los peritos judiciales y policiales, el Ministerio Público Fiscal de Misiones habló “de niños muy pequeños en prácticas zoofilias”.
Al iniciar su alegato, el fiscal Rau había expresado: “Se ha dicho desde que comenzó la audiencia [por el debate] que este iba a ser un juicio histórico. La verdad que surge del expediente. Mostramos el material hallado y les demostramos por medio de peritos, técnicos, ingenieros e informáticos cómo en una de las computadoras, la madre de todo el proceso, tenía muchísimo material de abuso sexual infantil. Demostramos la facilitación de archivos, exhibimos videos de un contenido fuertísimo, que a mí en lo personal me dañaron”.
Y agregó: “Estamos hablando de niños, niñas y adolescentes, algunos de muy corta edad, bebés, en situación de abuso sexual, más bien de explotación sexual. No se olviden que este material circula en la red para satisfacer apetitos de personas que consumen ese tipo de material”.
El representante del Ministerio Público habló de “casi en verdaderos actos de bestialismo”.
Con la finalización del alegato de Paredes fue el momento de la defensa del exlegislador. “Desde la primera entrevista en mi estudio, él me confesó y juró su absoluta inocencia. La agencia fiscal tenía la obligación profesional de probar en este debate para que el tribunal alcance la certeza para una sentencia de que Germán con su accionar doloso distribuyó, facilitó o archivo contenido de material de abuso sexual infantil. Pero la fiscalía lo único que hizo fue traer a juicio toda la prueba de la instrucción. No aportó nada nuevo.
