La suspensión de los aranceles incluye el 10% que el presidente norteamericano había fijado para Argentina y el resto de los países de América Latina, como así también el 20% para la Unión Europea que quedan en pausa mientras se abren negociaciones.
El Dow Jones se disparó mil puntos en una exhalación este miércoles nada más conocerse que el presidente Donald Trump había decidido poner una pausa de 90 días en la aplicación de las tarifas a prácticamente todos afectados por sus “aranceles recíprocas”, salvo a China, al que eleva los gravámenes al 125%.
Su decisión parece seguir la pauta apuntada por algunos expertos de que su acción solo se justificaba si creaba un muro para frenar a China. Y a esto parece responder su incremento de los aranceles a Pekín, que en cuanto este miércoles entraron en vigor estas tasas impuso otras del 84%.
“China ha demostrado una falta de respeto al comercio mundial”, subrayó el presidente.
La decisión de Trump supone el reconocimiento explícito del caos global y particular que ha creado, con numerosos congresistas de propio su partido, banqueros, empresarios, inversores o analistas solicitando que se replanteara su catastrófica política de abrir una guerra comercial.
