La guerra de aranceles afectaría la soja, el petróleo y el té argentino

El producto agrícola que más se exporta desde Misiones es el té (95%), y buena parte de su mercado son los EE.UU, por lo que el arancel del 10% ya preocupa a los molineros de la zona centro, donde se concentrn los grandes exportadores.

El temor a una recesión global provocó un derrumbe en los precios de las materias primas. El petróleo, por ejemplo, cayó 7% y ya está prácticamente en su menor nivel desde la pandemia: U$S 62 el barril. Y la soja cayó otro 3% ante las perspectivas de una menor demanda internacional. El banco de inversión JP Morgan subió la probabilidad de una recesión a nivel mundial del 40 al 60 por ciento.

La merma en los valores de las materias primas implica un gran desafío para la Argentina, porque significa un menor ingreso de dólares. Los países exportadores de materias primas empezaron a sufrir las consecuencias a pocas horas del anuncio. Como ahora venden productos que tienen menor valor internacional, sufrieron devaluaciones de sus monedas para compensar ese efecto. Países como Sudáfrica, Chile, Colombia, Brasil y Nueva Zelandia soportaron caídas de sus monedas de entre 2,5% y 3% solo el viernes.

Argentina se enfrenta por lo tanto con desafíos adicionales, por razones obvias: se verá afectado el valor de las exportaciones, con el consiguiente efecto en las reservas, y las presiones cambiarias podrían ir en aumento. Si los países emergentes sufren depreciaciones de sus monedas, será más difícil para Argentina evitarlo.

La caída de los mercados globales ante el temor a una recesión también representa problemas adicionales para el Gobierno. Al arrancar el año la expectativa pasaba por una compresión del riesgo país a niveles de 400 puntos básicos, superávit fiscal y baja de inflación mediante.

Pero pasaron cosas. No solo no cayó este indicador clave, sino que volvió a niveles superiores a los 900 puntos básicos, en medio de la salida de los inversores de todos los activos de riesgo. Los bonos en dólares fueron también víctimas de este proceso.

Esto significa que la posibilidad de recuperar el acceso a los mercados financieros quedó más lejos, lo que hace a la Argentina más vulnerable y más dependiente del acuerdo con el FMI y los próximos desembolsos del organismo para fortalecer las reservas.

Algunos rumores en las últimas horas indicaban que el pago inicial que haría el organismo podría ser incluso mayor que los U$S 8.000 mencionados por Kristalina Georgieva, que representan el 40% del acuerdo total. Sería una excelente noticia para descomprimir el nerviosismo de los mercados, pero todavía no hay confirmaciones al respecto.

La relación de cercanía con Estados Unidos quedará puesta a prueba en las próximas semanas. En primer lugar, a partir de la presión que el gobierno norteamericano pueda ejercer en el directorio para aprobar el acuerdo, con una suma considerable de pago inicial.

La negociación por los aranceles será el otro gran examen. Por ahora, las señales no han sido precisamente amistosas. Trump no recibió a Milei a pesar de su viaje relámpago para recibir un reconocimiento justamente en su propia residencia privada de Mar a Lago.

Apoyo condicionado
Algunas horas antes, el encargado del gobierno republicano para América latina, Mauricio Claver Carone, había condicionado el apoyo: “No queremos que un acuerdo con el FMI prolongue el swap que Argentina tiene con China. Si hacemos eso nos estamos tirando un tiro en el pie”.

La disputa de Estados Unidos con los chinos va en serio. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó así la decisión de aumentar aranceles a nivel global. «Los chinos quieren que la actividad tome más impulso vendiéndonos más a los norteamericanos. Y no vamos a permitir que esa recuperación sea a costa nuestra».

Negociar con Argentina una posible reducción de las barreras arancelarias no parece la prioridad del gobierno norteamericano en este momento. Ahora la expectativa es ver de qué manera se desarrollan las negociaciones bilaterales y hasta qué punto Trump estará dispuesto a dar marcha atrás.

Hay casos sorprendentes. Por ejemplo, el de Israel, que por tener a Estados Unidos como gran aliado geopolítico había definido una serie de medidas para eliminar aranceles a las exportaciones norteamericanas. Sin embargo, fue «castigado» con una barrera de 17 por ciento.

Hay otros casos no menos incomprensibles. Por ejemplo, empresas como Nike había mudado su producción a Vietnam para reducir su presencia en China. Pero ahora sucede que el arancel estipulado para Vietnam es de 46%, incluso superior al impuesto a China. La compañía de calzado deportivo fue una de las que más sufrió en su cotización bursátil luego del anuncio.