Dos organizaciones de pequeños productores de yerba insisten con la reposición plena de las facultades regulatorias del INYM y llaman a seguir con el paro de cosecha “hasta que se consiga un precio justo por el producto”. Para el gobierno provincial, la situación se «normalizó» dado que una importante firma anunció que pagará $ 305 el kilo de hoja verde, lo que llevó a muchos productores a levantar las medidas de fuerza.
En ese sentido, Hugo Sand de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) y Salvador Torres del Movimiento Agrario de Misiones (MAM) hablan de fracaso de la Mesa Yerbatera Permanente.
Tales situaciones son consecuencia directa del mega DNU 70/23 que – entre otras medidas- quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate sus facultades regulatorias y anuló herramientas legales que incidían en el sector.
Desde la conformación de la Mesa Yerbatera Permanente el gobierno provincial ha insistido en la posibilidad de acordar en ese ámbito un nuevo piso de precios para la materia prima. Sin embargo, a pesar de la voluntad demostrada por el sector de los pequeños plantadores, algunas cooperativas y secaderos, los representantes de la industria envasadora – actor dominante de la cadena yerbatera- no acudieron al llamado al diálogo haciendo fracasar las negociaciones.
Desde febrero diversas asociaciones y asambleas de pequeños productores en toda la provincia decidieron no realizar la zafra gruesa de la yerba mientras realizaban acampes y permanencias en las rutas misioneras.
Por su parte, gobierno provincial celebró recientemente el anuncio unilateral de una importante firma del norte misionero de que pagaría $ 305 el kilo de hoja verde, ofrecimiento que llevó a algunas de las asambleas de productores a levantar las medidas de fuerza. Sin embargo, según sostienen la mayoría de las asociaciones de productores yerbateros, ese precio no alcanza a cubrir los costos de producción, al que ubican en torno a los $ 390.
Si bien el oficialismo provincial sostiene que la situación se ha “normalizado”, actualmente, productores yerbateros continúan realizando cortes de media calzada en las rutas en San Vicente y Campo Grande. En tanto en Oberá se sostiene el acampe en el Cruce Karabén, además de que continúa el cese de cosecha.
En su comunicado, la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) y el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) denuncian la actitud de los representantes del sector de la industria de la yerba “por ausentarse de las negociaciones y ofrecer al productor precios viles por el kilogramo de hoja verde de yerba mate, así como también pagos a largo plazo.” Además, señalan a los industriales como “los únicos beneficiarios de la política de desregulación de la actividad yerbatera resuelta a través del DNU 70/2023.”
Hay que agregar que el sector de la industria de la yerba está acaparado por apenas una decena de firmas importantes, la mayoría de las cuales están radicadas fuera de Misiones y no se ven obligadas a acudir a los llamados del gobierno de esa provincia a ninguna instancia de negociación, facultad que en cambio ostenta el INYM, paralizado por decisión del Ejecutivo nacional de no designar al Presidente de la entidad para regularizar su funcionamiento.
El MAM y la APAM señalan las responsabilidades políticas por la situación de “las miles de familias productoras de yerba mate de Misiones que desde hace meses atraviesan una situación crítica debido a la caída del precio de la materia prima”.
Al respecto, revelaron que “los diputados opositores y oficialistas jamás se reunieron con nosotros, a pesar de las gestiones y solicitudes realizadas ante el Ministerio del Agro y la Producción” y también señalaron a Carlos Rovira, máximo dirigente del gobernante Frente Renovador para la Concordia Social como responsable de encontrar una solución urgente a la situación actual. Es de recordar que estas asociaciones de productores además denunciaron penalmente al Presidente de la Nación Javier Milei por “incumplimiento de deberes de funcionario público” por la parálisis del INYM.
La puesta en marcha de dicho instituto sigue siendo planteada como la única salida viable a la actual situación: “ratificamos que la salida de la crisis debe ser con el nombramiento de un presidente para el INYM y la inmediata restitución al organismo de sus facultades plenas para regular el precio de la materia prima e intervenir en un adecuado control de la cadena productiva.”- sostienen.
Con respecto al precio de la materia prima, ambas organizaciones llaman a no cosechar:
“Ante las circunstancias actuales, informamos que continuaremos con el paro de cosecha y llamamos a todos los productores a dicha medida de fuerza hasta tanto se consiga un precio justo por el producto.”- concluyeron.
En un comunicado a la opinión pública dado a conocer este 31 de marzo dos históricas organizaciones de pequeños productores rurales de Misiones denuncian a los industriales yerbateros, a quienes señalan como “los únicos beneficiarios de la política de desregulación de la actividad yerbatera resuelta a través del DNU 70/2023.” Insisten en que la solución a la crisis por la caída del precio de la hoja verde es la reposición plena de las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y llaman a dar continuidad al paro de cosecha “hasta que se consiga un precio justo por el producto”.
Salvador Torres por el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) y Hugo Sand por la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) suscriben el comunicado en el que ambas entidades caracterizan el fracaso de la Mesa Yerbatera Permanente, ámbito de diálogo impulsado desde el gobierno de la provincia de Misiones entre los diferentes actores de la cadena de valor de la yerba mate ante la caída del precio de la hoja verde y la parálisis del INYM. Tales situaciones son consecuencia directa del mega DNU 70/23 que – entre otras medidas- quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate sus facultades regulatorias y anuló herramientas legales que incidían en el sector.
Desde la conformación de la Mesa Yerbatera Permanente el gobierno provincial ha insistido en la posibilidad de acordar en ese ámbito un nuevo piso de precios para la materia prima. Sin embargo, a pesar de la voluntad demostrada por el sector de los pequeños plantadores, algunas cooperativas y secaderos, los representantes de la industria envasadora – actor dominante de la cadena yerbatera- no acudieron al llamado al diálogo haciendo fracasar las negociaciones.
Desde febrero diversas asociaciones y asambleas de pequeños productores en toda la provincia decidieron no realizar la zafra de la yerba mientras realizaban acampes y permanencias en las rutas misioneras.
Por su parte, gobierno provincial celebró recientemente el anuncio unilateral de una importante firma del norte misionero de que pagaría $ 305 el kilo de hoja verde, ofrecimiento que llevó a algunas de las asambleas de productores a levantar las medidas de fuerza. Sin embargo, según sostienen la mayoría de las asociaciones de productores yerbateros, ese precio no alcanza a cubrir los costos de producción, al que ubican en torno a los $ 390.
Si bien el oficialismo sostiene que la situación se ha “normalizado”, actualmente, productores yerbateros continúan realizando cortes de media calzada en las rutas en San Vicente y Campo Grande. En tanto en Oberá se sostiene el acampe en el Cruce Karabén, además de que se sostiene el cese de cosecha.
En su comunicado, la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) y el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) denuncian la actitud de los representantes del sector de la industria de la yerba “por ausentarse de las negociaciones y ofrecer al productor precios viles por el kilogramo de hoja verde de yerba mate, así como también pagos a largo plazo.” Además, señalan a los industriales como “los únicos beneficiarios de la política de desregulación de la actividad yerbatera resuelta a través del DNU 70/2023.”
Hay que agregar que el sector de la industria de la yerba está acaparado por apenas una decena de firmas importantes, la mayoría de las cuales están radicadas fuera de Misiones y no se ven obligadas a acudir a los llamados del gobierno de esa provincia a ninguna instancia de negociación, facultad que en cambio ostenta el INYM, paralizado por decisión del Ejecutivo nacional de no designar al Presidente de la entidad y regularizar su funcionamiento.
El MAM y la APAM señalan las responsabilidades políticas por la situación de “las miles de familias productoras de yerba mate de Misiones que desde hace meses atraviesan una situación crítica debido a la caída del precio de la materia prima”.
Al respecto, revelaron que “los diputados opositores y oficialistas jamás se reunieron con nosotros, a pesar de las gestiones y solicitudes realizadas ante el Ministerio del Agro y la Producción” y también señalaron a Carlos Rovira, máximo dirigente del gobernante Frente Renovador para la Concordia Social como responsable de encontrar una solución urgente a la situación actual. Es de señalar que estas asociaciones de productores además denunciaron penalmente al Presidente de la Nación Javier Milei por “incumplimiento de deberes de funcionario público” por la parálisis del INYM.
La puesta en marcha de dicho instituto sigue siendo planteada como la única salida viable a la actual situación: “ratificamos que la salida de la crisis debe ser con el nombramiento de un presidente para el INYM y la inmediata restitución al organismo de sus facultades plenas para regular el precio de la materia prima e intervenir en un adecuado control de la cadena productiva.”- sostienen.
Con respecto al precio de la materia prima, ambas organizaciones llaman a no cosechar:
“Ante las circunstancias actuales, informamos que continuaremos con el paro de cosecha y llamamos a todos los productores a dicha medida de fuerza hasta tanto se consiga un precio justo por el producto.”- concluyeron.
En un comunicado a la opinión pública dado a conocer este 31 de marzo dos históricas organizaciones de pequeños productores rurales de Misiones denuncian a los industriales yerbateros, a quienes señalan como “los únicos beneficiarios de la política de desregulación de la actividad yerbatera resuelta a través del DNU 70/2023.” Insisten en que la solución a la crisis por la caída del precio de la hoja verde es la reposición plena de las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y llaman a dar continuidad al paro de cosecha “hasta que se consiga un precio justo por el producto”.
Salvador Torres por el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) y Hugo Sand por la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) suscriben el comunicado en el que ambas entidades caracterizan el fracaso de la Mesa Yerbatera Permanente, ámbito de diálogo impulsado desde el gobierno de la provincia de Misiones entre los diferentes actores de la cadena de valor de la yerba mate ante la caída del precio de la hoja verde y la parálisis del INYM. Tales situaciones son consecuencia directa del mega DNU 70/23 que – entre otras medidas- quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate sus facultades regulatorias y anuló herramientas legales que incidían en el sector.
Desde la conformación de la Mesa Yerbatera Permanente el gobierno provincial ha insistido en la posibilidad de acordar en ese ámbito un nuevo piso de precios para la materia prima. Sin embargo, a pesar de la voluntad demostrada por el sector de los pequeños plantadores, algunas cooperativas y secaderos, los representantes de la industria envasadora – actor dominante de la cadena yerbatera- no acudieron al llamado al diálogo haciendo fracasar las negociaciones.
Desde febrero diversas asociaciones y asambleas de pequeños productores en toda la provincia decidieron no realizar la zafra de la yerba mientras realizaban acampes y permanencias en las rutas misioneras.
Por su parte, gobierno provincial celebró recientemente el anuncio unilateral de una importante firma del norte misionero de que pagaría $ 305 el kilo de hoja verde, ofrecimiento que llevó a algunas de las asambleas de productores a levantar las medidas de fuerza. Sin embargo, según sostienen la mayoría de las asociaciones de productores yerbateros, ese precio no alcanza a cubrir los costos de producción, al que ubican en torno a los $ 390.
Si bien el oficialismo sostiene que la situación se ha “normalizado”, actualmente, productores yerbateros continúan realizando cortes de media calzada en las rutas en San Vicente y Campo Grande. En tanto en Oberá se sostiene el acampe en el Cruce Karabén, además de que se sostiene el cese de cosecha.
En su comunicado, la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM) y el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) denuncian la actitud de los representantes del sector de la industria de la yerba “por ausentarse de las negociaciones y ofrecer al productor precios viles por el kilogramo de hoja verde de yerba mate, así como también pagos a largo plazo.” Además, señalan a los industriales como “los únicos beneficiarios de la política de desregulación de la actividad yerbatera resuelta a través del DNU 70/2023.”
Hay que agregar que el sector de la industria de la yerba está acaparado por apenas una decena de firmas importantes, la mayoría de las cuales están radicadas fuera de Misiones y no se ven obligadas a acudir a los llamados del gobierno de esa provincia a ninguna instancia de negociación, facultad que en cambio ostenta el INYM, paralizado por decisión del Ejecutivo nacional de no designar al Presidente de la entidad y regularizar su funcionamiento.
El MAM y la APAM señalan las responsabilidades políticas por la situación de “las miles de familias productoras de yerba mate de Misiones que desde hace meses atraviesan una situación crítica debido a la caída del precio de la materia prima”.
Al respecto, revelaron que “los diputados opositores y oficialistas jamás se reunieron con nosotros, a pesar de las gestiones y solicitudes realizadas ante el Ministerio del Agro y la Producción” y también señalaron a Carlos Rovira, máximo dirigente del gobernante Frente Renovador para la Concordia Social como responsable de encontrar una solución urgente a la situación actual. Es de señalar que estas asociaciones de productores además denunciaron penalmente al Presidente de la Nación Javier Milei por “incumplimiento de deberes de funcionario público” por la parálisis del INYM.
La puesta en marcha de dicho instituto sigue siendo planteada como la única salida viable a la actual situación: “ratificamos que la salida de la crisis debe ser con el nombramiento de un presidente para el INYM y la inmediata restitución al organismo de sus facultades plenas para regular el precio de la materia prima e intervenir en un adecuado control de la cadena productiva.”- sostienen.
