La primera senda peatonal termina directo en el cordón, sin rampa ni nada. O sea, si alguien en silla de ruedas quiere cruzar, ¿cómo hace?
La segunda senda se entiende que no esté alineada porque la calle termina antes, pero igual, no ayuda mucho.
Del otro lado tampoco hay rampa para discapacitados. Cero accesibilidad.
El pasto está larguísimo, parece que nadie lo corta. Y lo único que hay es un rastrillo tirado… que ni siquiera está en el lugar correcto.
Y antes de que alguien diga «la municipalidad solo marca la senda»… Justamente ese es el problema. Marcan y dejan así por años, sin pensar en nada más. Primero deberían arreglar la plazoleta, diseñar bien el cruce y recién ahí hacer las sendas como corresponde.
Por Santiago Kluger
Opinión
Foto Avenida de las Américas de Oberá
