La semana pasada, un nutrido grupo de productores yerbateros de toda la provincia tomaron la sede de ATM en Centinela, sobre la ruta 14. Se trata de la oficina de control recaudatorio del gobierno provincial. Ayer, la justicia provincial ordenó el desalojo y la policía provincial ejecutó la orden, además de expulsar a los otros colonos que se encontraban acampando en San José, bloqueando el paso de camiones con yerba sin procesar.
En ese sentido, desde el gobierno provincial responsabilizan de la situación únicamente al decreto del presidente Javier Milei que eliminó facultades al INYM para regular el precio, aunque lo cierto es que durante los últimos años hubo un faltante de yerba lo que elevó el precio que la industria pagaba a los productores, incluso hasta un 50% por encima del valor fijado entonces por el INYM. La caída en el consumo interno, nuevas plantaciones y las importaciones de materia prima de países vecinos llevaron a que ahora la industria tenga los galpones llenos, y por lo tanto, sobra yerba y el valor ha caído. Ahora la industria paga un valor por debajo de los costos y con cheques a largo plazo. Esta misma situación ocurrió varias veces, incluso en la década pasada cuando el INYM tenía a plena todas sus facultades regulatorias.
Sin embargo, el director por la provincia de Misiones en el INYM Ricardo Maciel, insiste en que «la situación que atraviesa el sector en la provincia generada a partir de la decisión política nacional».
Y agregó: «Pedimos que se defina a un presidente para el organismo, se resisten a hacerlo ni tampoco el fijar precio ya que se basan en en libre mercado. Hemos expresado la preocupación ante esto», dijo en declaraciones a Radio Stop.
«Todavía no tenemos respuestas favorables, seguiremos insistiendo y entendemos que la única forma de que esto termine es fijando precios para que cada sector tenga su ganancia», y añadió que «constantemente estamos con ambas partes. La industria pese al acuerdo llegado, es difícil que cumplan los valores. Hoy al no haber normativas que exigen el cumplimiento, no están cumpliendo. La industria apostó y mucho para llegar a la instancia que estamos hoy, dudo que se sumen a ser partes de la solución».
«Necesitamos recuperar un organismo como el INYM», insistió.
La yerba es casi un monocultivo en Misiones, y no se trata de un producto con demanda mundial (apenas se consiguen algunas pocas marcas en góndolas de España y son para el consumo nostálgico, o sea de argentinos). En una provincia con clima y tierra altamente fértil, donde crece casi cualquier producto que se plante, que la población viva en la miseria cortando rutas es responsabilidad del gobierno provincial por no implementar políticas sustitutivas de productos con mayor demanda.
