La concejal del Pro, Adriana Kosnicki, presentó ante el Concejo Deliberante de Oberá en diciembre del año pasado, un proyecto para declarar la Emergencia del Sector Yerbatero.
En su iniciativa, Kosnicki pidió que «se tenga en cuenta el reclamo, e instó al diálogo para poder encontrar una solución a este problema que se viene acrecentando con el pasar de los meses».
Esta semana, varios grupos de productores yerbateros mantienen acampes tanto en el cruce Karaben, entre Oberá y Guaraní; como en el cruce San José y en los puestos de Rentas (ATM), reclamando por el bajo precio de la materia prima. Además, la próxima semana trasladarán la protesta también a Posadas.
«Desde el 2.023 venimos acompañando asambleas de productores, e interiorizándonos con la problemática del sector, es por eso que pedimos el ejecutivo inicie el diálogo y declare la EMERGENCIA DEL SECTOR YERBATERO, son muchos los colonos de Oberá y Zona Centro que están muy afectados» remarcó la edil.
Oberá, Misiones 05 de diciembre de 2024.-
PROYECTO DE COMUNICACIÓN
SOLICITA LA EMERGENCIA DEL SECTOR YERBATERO
“Vería con agrado que el Departamento Ejecutivo Municipal, a través del área correspondiente proceda a declarar la EMERGENCIA DEL SECTOR YERBATERO”.
Fundamentos:
Que considero que el sector yerbatero es un eslabón fundamental en nuestra sociedad, ya que no solo es una fuente vital de empleo, sino también un pilar clave para la economía regional.
La emergencia que atraviesa este sector es innegable y se ve agravada por una serie de factores económicos, sociales y laborales que impactan directamente tanto a los trabajadores como a los productores.
La yerba mate, una de las principales producciones agrícolas de Misiones, enfrenta diversas dificultades que justifican la declaración de una emergencia salarial.
Seria crucial Oberá asuma la iniciativa de impulsar esta medida.
Esta crisis afecta profundamente el desarrollo social y económico de nuestra ciudad, limitando las oportunidades de crecimiento personal y laboral de una gran parte de la población.
Los bajos precios de la yerba, sumados al elevado costo de los insumos, han generado un escenario complicado para pequeños productores y grandes empresas por igual. La imposibilidad de trasladar estos costos al consumidor final agudiza aún más la precariedad de los salarios en el sector.
