Sindicatos aseguran que la inflación está «mal medida» y los trabajadores deberían cobrar $1.900.000 mensuales

“El INDEC utiliza una metodología de cálculo desactualizada”, aseguraron en un comunicado conjunto más de 30 organizaciones gremiales, entre Federaciones y sindicatos, de la CTA y la CGT respecto al índice de enero de 2,2% que se dio a conocer a mediados de este mes.

“Este método desactualizado oculta que el poder de compra de los salarios se redujo un 50% en los últimos años, solo mitigado por las negociaciones paritarias y conflictos salariales”, detallan aseverando que para alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, salud, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión “un trabajador/a debía percibir un ingreso bruto mínimo de $1.900.000 mensuales” a finales de 2024.

“El Gobierno no se atreve a modificarlo (al método de cálculo) porque develaría que la inflación es mayor que la publicada”, denunciaron Aceiteros, la Bancaria, ATE, Fesprosa y CICOP, entre muchos otros sindicatos firmantes.

“Los parámetros de consumo de los hogares han cambiado de tal manera que la inflación que mide el INDEC que, metodológicamente es correcta, no representa las variaciones de precios o el impacto en el bolsillo que estamos sintiendo”, sostuvo Haroldo Montagu, economista jefe en diálogo con Canal Abierto.

Y agregó: “Los servicios públicos (electricidad, gas, agua, transporte, comunicaciones) tienen un peso dentro del IPC menor al que los parámetros actuales de consumo representan en la actualidad. Entonces de ahí es que surge esa sensación de que la inflación está desacelerando pero a mí me sigue sin alcanzar la plata”.

A fines del año pasado también se supo que el INDEC, a cargo de Marco Lavagna, trabajaba en un nuevo índice que contemplara este desfasaje. Pero, de hacerlo, éste reflejaría al menos un punto por encima del que el Gobierno está festejando y ese aspecto —el político— posiblemente desalentó que la nueva metodología viera la luz.

“Tenemos los datos, las causas que explican las diferencias entre la realidad y el dibujo oficial, y el veredicto de la mayoría de la población que comprueba mes a mes que no son ciertos los números que se comunican oficialmente”, sentenciaron, por su parte, los sindicatos.