Así lo manifestó un productor misionero a través de una carta abierta dirigida al Gobernador Hugo Passalacqua que, días atrás anunció que el sector productivo quedaría exento de Ingresos Brutos (IIBB); sin embargo la carga tributaria sigue pesando sobre los mismos, según denuncia el colono a través de su misiva.
Señor Gobernador:
Le escribo como un productor más de nuestra tierra roja, alguien que, como tantos otros, dedica su vida al trabajo de la chacra, al cuidado de los cultivos, a la esperanza de una buena cosecha. Pero hoy no le escribo con esperanza, sino con una profunda tristeza e impotencia.
Nos han dicho que estamos exentos de Ingresos Brutos (IIBB), como si fuera un beneficio que nos alivia, como si fuera un gesto de apoyo a quienes producimos. Pero la realidad es otra, y usted lo sabe. Solo nos eximen cuando la industria o el secadero nos liquida la producción, pero todo lo que necesitamos para producir sigue estando gravado con este impuesto.
Cada vez que compramos fertilizantes, enmiendas o fitosanitarios para cuidar la tierra, pagamos IIBB. Cada litro de combustible que cargamos para nuestras herramientas, cada servicio de cosecha que contratamos, cada préstamo que pedimos para poder seguir adelante, también paga IIBB. Cuando necesitamos renovar una simple herramienta de trabajo –una pala, un machete, una motosierra–, ahí está el impuesto. Y si tenemos que cambiar de vehículo o inscribirlo en el registro, otra vez aparece.
Nos dicen que nos han eximido de IIBB, pero lo único que han hecho es evitar que lo paguemos dos veces por el mismo ciclo productivo. No nos han liberado de la carga impositiva, nos han dejado en el mismo lugar, luchando cada día para no hundirnos.
Señor Gobernador, ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo tendremos que soportar ver cómo el esfuerzo de quienes trabajamos la tierra se diluye en impuestos que solo nos hacen más difícil producir? No queremos dádivas, no queremos favores, solo queremos que nos dejen trabajar sin sentirnos castigados por ello.
Los productores de Misiones no pedimos privilegios, pedimos justicia. Pedimos que se nos reconozca por lo que somos: el motor de esta provincia. Pero ese motor, gobernador, se está quedando sin combustible.
Atentamente,
Un Productor Misionero
