En una sesión cargada de tensiones y controversias, el Concejo Deliberante de Oberá llevó a cabo la elección de sus nuevas autoridades, donde el oficialismo consolidó su dominio frente a una oposición que quedó sin representación en los principales cargos.
El debate se centró en la elección del presidente del cuerpo legislativo, donde se presentaron dos mociones: una en favor de la actual autoridad, Pablo Ullón, y otra para la concejal Mara Frontini, propuesta por la oposición. Con una mayoría de votos oficialistas, Ullón fue ratificado en su cargo, mientras que Frontini obtuvo solo tres votos positivos, provenientes de los ediles opositores.
La tensión se acrecentó durante la designación de la vicepresidencia primera. El oficialismo propuso a la concejal Verónica Noguera, quien resultó reelegida al recibir seis votos a favor, frente a los tres obtenidos por el concejal Aníbal Ramírez, mocionado por la oposición.
El momento más conflictivo se produjo durante la elección del vicepresidente segundo. Al abrirse el debate, el presidente del Concejo consultó si había mociones, y no dio el tiempo necesario para que la oposición presente una propuesta y decidió avanzar en la sesión. Sin embargo, posteriormente el concejal Ramírez insistió en una moción que propuso a la concejal Adriana Kosnicki en representación de la oposición. La actitud ddl presidente fue arbitraria, sin respetar a la minoria. La moción recibió tres votos positivos y seis abstenciones, consolidando nuevamente el dominio oficialista.
«Lo que debe prevalecer es el principio de equilibrio. Aunque sea por respeto al trabajo legislativo, un concepto que ellos mismos buscaron institucionalizar el año pasado pero que, este año, parecieron olvidar por completo.
No están afectando únicamente al interbloque, están perjudicando a la sociedad que los eligió y les confió ese lugar», afirmó la concejal Adriana Kosnicki.
La jornada dejó a la oposición sin representación en las autoridades del Concejo y generó un clima de descontento entre sus miembros, quienes calificaron el proceso como arbitrario y criticaron la falta de apertura al diálogo por parte del oficialismo.
