Recientemente el Concejo Deliberante de Oberá aprobó un fondo de $180 millones a través de IPRODHA para intentar recuperar la perforación al Acuífero Guaraní que lleva 5 años obstruida por un desmoronamiento. Incluso durante este tiempo, el parque cambió su nombre de Termas de la Selva a Parque de la Selva y sólo funciona con piletas de agua fría. En ese sentido, Cristina Stevenson, directora de Turismo de Oberá, afirmó que el municipio realizó gestiones con la «única empresa capaz de reparar el pozo termal», aunque todavía no hay fecha concreta para el inicio de las obras.
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IPRODHA aporta $180 millones para recuperar el Parque Termal
Cabe recordar que el «buraco» termal ha sido el mayor símbolo de la corrupción renovadora en Oberá durante los últimos 20 años, desde que fue anunciado por el ex intedente Ewaldo Rindfleisch durante su campaña electoral de 2003. El fiasco se tragó millones de pesos para una obra que funcionó más con agua fría que caliente por las constantes roturas de bombas. Incluso en una época se calentaba el agua con una caldera, una estafa a los bañistas que hizo perder interés a operadores del sector turístico.
Ahora, según Stevenson, “estamos a merced de las fechas y los contratos que esta empresa tenía anteriormente”, uno actualmente en curso en San Ignacio. “Con eso más o menos vamos a tener algún tipo de estimativo más cerca de fin de año, de cuándo podría llegar a venir la empresa”, agregó, asegurando que “todavía sigue habiendo gente que sigue preguntando por las termas, o que viene a Oberá por las termas. Es lo que estamos tratando de manejar. También se está trabajando ya hace varios años cómo reposicionar el destino de Oberá”, explicó a FM de las Misiones, en referencia a promover actividades alternativas.
La «última oportunidad para recuperar las aguas termales».
“Lo que se va a intentar es recuperar ese mismo pozo que está hecho, que llevó muchos años realizarlo. Estamos poniendo todas las expectativas y las ganas de que así sea. Después de la recuperación del pozo, hay que invertir en el espacio y generar otros nuevos atractivos dentro del parque termal”, dijo Stevenson señalando que el municipio evalúa alternativas como la creación de un parque acuático que podría coexistir con las aguas termales si el pozo se repara.
“El Ministerio de Turismo también se ofreció en el acompañamiento de esta nueva versión del espacio, el cual puede convivir con el agua termal en el caso de que se pueda recuperar el pozo. Es una decisión ya tomada y estamos solamente esperando que se pueda dar la llegada de estos contratistas”, añadió Stevenson.
“Existen múltiples opciones. También podemos ver la opción de tener otro tipo de terapia que no sea termal, que sea un lugar de salud y que podamos llegar a aprovechar ese espacio de otra manera”, comentó.
“Si no se puede recuperar el pozo, ya definitivamente es una decisión estratégica la de cambiar el rumbo totalmente, dar el volantazo, y plantear otro tipo de actividades en el espacio”, afirmó la funcionaria.
