El conflicto gremial con Intercargo que generó en los últimos días paros salvajes, demoras, cancelaciones de vuelos y, sobre todo, pasajeros atrapados en los aviones por horas, tuvo un nuevo capítulo luego de que Gobierno de Javier Milei anunciara una fuerte desregulación en el sector, que además incluyó la comunicación de que las autoridades policiales podrán intervenir si se vuelven a repetir los problemas en las pistas de los diferentes aeropuertos del país.
“Por disposición de la Secretaría de Transporte, se va a desregular el servicio de rampas en aeropuertos para abrirle el juego a nuevas empresas y terminar con el monopolio de Intercargo”, dijo esta tarde el portavoz presidencial Manuel Adorni, quien habló del “terrorismo sindical que no tuvo pruritos para secuestrar a más de 2.000 personas en 10 aviones”.
El ministro de Desregulación del Estado Federico Sturzenegger agregó que la medida “está enmarcada en un proceso de desregulación que empezó hace un año, sobre todas las cosas, de los precios de los viajes aéreos”.
En julio, con el decreto 500/24, el Gobierno había desregulado el servicio de rampa, de manera tal que cualquier empresa aérea puede ofrecer esa prestación a una compañía competidora. Esa decisión no registró hasta ahora grandes cambios en el mercado, por lo que el Gobierno avanzó un nuevo paso. A partir de las modificaciones anunciadas hoy, cualquier empresa, sin necesidad de ser aerocomercial, podrá prestar el servicio de rampa siempre que cuente con la autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Además, podrá hacerlo con una tarifa desregulada: el canon a pagar será negociado entre la línea aérea y la empresa prestadora.
La policía podrá intervenir ante huelgas que dejen pasajeros atrapados
