Foto Pedro Uzulak
Sectores dialoguistas buscarán aumentar los recursos de las universidades a partir de recortes en el gasto tributario. Cuáles son los artículos del proyecto que generan mayor preocupación.
El Gobierno logró neutralizar en el Congreso este miércoles el intento opositor de actualizar los gastos y salarios universitarios por inflación. Sin embargo, esta victoria política no será definitiva y el conflicto con la comunidad educativa tendrá nuevas batallas, como el debate del proyecto de Presupuesto 2025.
El plan de gastos para el año que viene contempla una inflación anual del 18,3%, un crecimiento del 5% del PBI, superávit primario y equilibrio financiero. Pero a pesar del escenario positivo en términos macroeconómicos, la Casa Rosada anticipa una caída de 0,3% para la función Educación y Cultura, y una baja del 4,5% en el financiamiento de las universidades.
De hecho, el artículo 27 del proyecto determina -gracias a la emergencia declarada en la Ley Bases- que se suspenderá el artículo 9 de la Ley Nº 26.206 de Educación Nacional. Esta norma establece que el Estado debe garantizar un gasto consolidado (nación, provincias y CABA) no inferior al 6% del PBI para la Educación.
