Ayer ingresó al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza presentado por la concejal Adriana Kosnicki, destinado a combatir la trata de personas, con un enfoque especial en la protección de niños, niñas y adolescentes. Esta medida responde a la creciente preocupación por la presencia de redes de trata en la provincia de Misiones y en toda Argentina, y busca fortalecer las políticas locales de prevención y concientización.
El proyecto surge a raíz de la preocupación por el alto flujo de visitantes extranjeros y de provincias vecinas que llegan a la ciudad, así como por las vulnerabilidades que presentan las fronteras en la región. Oberá, siendo una ciudad turística, se enfrenta a desafíos particulares en términos de control y vigilancia en áreas como el sector turístico y el transporte, que a menudo son explotados por estas redes delictivas.
La normativa presentada establece varios puntos clave para enfrentar el problema. Se promoverán medidas para educar y sensibilizar a la comunidad sobre la trata de personas, con especial énfasis en la protección de menores. Además, se garantizará la seguridad de los ciudadanos en los lugares de alojamiento turístico y transporte.
La ordenanza define la trata de personas en dos categorías principales: mayores de 18 años y menores de 18 años, estableciendo claramente las condiciones bajo las cuales se considera que una persona ha sido víctima de trata. También se incorpora un punto de capacitación para el personal de alojamientos turísticos, choferes de taxis y remises, y el personal de atención al cliente de empresas de colectivos de larga distancia, quienes necesitan más información sobre la problemática para poder identificar posibles víctimas de trata.
Este proyecto también establece que los alojamientos deberán exigir documentación obligatoria para el registro de menores de edad, incluyendo documento de identidad, acta de nacimiento y autorización de los padres o tutores. Además, se establecen y promueven procedimientos claros para la denuncia de situaciones sospechosas, incluyendo la línea de atención 145 y las fuerzas federales como Gendarmería y Prefectura.
En consideración, este proyecto enfatiza que estas medidas buscan no solo prevenir la trata de personas, sino también fomentar una cultura de denuncia y vigilancia activa dentro de la comunidad. Con la aprobación de esta ordenanza, Oberá se posicionaría como un referente en la lucha contra este grave problema social, comprometido con la protección y el bienestar de sus ciudadanos.
