«Una vez más nos vemos obligados a salir a las calles en busca de un salario digno»

Opinión, carta abierta:

Estimados Padres/Alumnos:

Les pido disculpas por estas extensas palabras…

Les escribo hoy, no solo como docente, sino como padre, como vecino y misionero que comparte el dolor de esta lucha que se repite año tras año. Desde hace más de treinta años trabajo en nuestra querida escuela técnica, una vida, creo que todos me conocen y como muchos de mis colegas, amo lo que hago. Educar al futuro de nuestra provincia es una pasión que llevo en el alma. Sin embargo, hoy me dirijo a ustedes con el corazón triste y cansado, porque una vez más, nos vemos obligados a salir a las calles en busca de un salario digno.
Esta lucha no es nueva. Llevamos años tras año peleando por un salario que nos permita vivir con dignidad, cubrir nuestras necesidades básicas y poder ejercer nuestra profesión con la tranquilidad y el respeto que corresponde a todo trabajador.  Todo esto, con el único objetivo de que nuestros alumnos, nuestro futuro, tengan la educación de calidad que se merecen.
¿Recuerdan su época de estudiantes?
Seguramente, también escucharon sobre carpas docentes, paros y luchas similares. Todos los años se repite. Y sin embargo, pasa el tiempo, pasan los políticos y acá estamos de nuevo, luchando por lo mismo, sin rendirnos y sin bajar los brazos.
¿Por qué estamos de paro?
Porque nuestros sueldos docentes en Misiones tienen muchos años de retraso, una postergación evidente. Mientras que el costo de vida aumenta a pasos agigantados, nuestros salarios siempre quedan atrás.
¿Es justo que quienes educamos a sus hijos, a los futuros médicos, abogados, policías, gendarmes, ingenieros y maestros de esta provincia, ganemos menos que un político de turno? ¿Acaso no merecemos un salario justo y equitativo que nos permita dedicarnos de lleno a nuestra vocación sin la constante intranquilidad de cómo llegar a fin de mes?
Cada trabajador, en cada tarea o profesión que realice no solo merece, debe recibir un pago justo y no estar peleando constantemente por ello.
Luchemos juntos, unidos, por nuestros hijos, por los suyos, por el futuro de Misiones.
Sé que esta situación les genera inconvenientes. Los chicos pierden clases y ustedes tienen que reorganizar sus días para cuidarlos y todos nos vemos afectados de alguna manera. Pero les pido, que más allá de estas incomodidades, traten de comprender la profunda angustia que nos lleva a tomar estas medidas tan extremas, comprendan que no hay otra alternativa. No podemos seguir trabajando en estas condiciones precarias.
No se trata de un capricho, se trata de una lucha por la dignidad, por poder vivir con decoro, por poder llevar un plato de comida a nuestras mesas y vestir a nuestros hijos con la misma dignidad que ustedes visten a los suyos.
Muchos docentes tienen miedo del descuento a sus sueldos por estos días de paro, pero como toda guerra hay bajas, duelen, lastiman, se sufre, pero todo apunta a un bien mayor.
Esta lucha no es solo nuestra, es de todos. Es por la educación de sus hijos y reitero, es por el futuro de Misiones, por una provincia donde la docencia sea valorada y respetada como la noble profesión que es.
Les pido su comprensión, su apoyo, su solidaridad. Porque juntos, unidos como comunidad, podemos lograr un cambio. Un cambio que dignifique la labor docente, que garantice una educación de calidad para nuestros hijos y que construya una Misiones mejor para todos.

¡Viva la docencia!
¡Por un salario digno!
¡Por una educación de calidad para el futuro de Misiones!

Palabras de un docente, un padre, un misionero que lucha por un futuro mejor.

P.D.: Les invito a sumarse a nuestra lucha. Participen en las asambleas, difundan nuestro mensaje, hagamos oír nuestra voz. ¡Solo juntos podremos construir una Misiones más justa y equitativa para todos!

¡Muchas Gracias!

Jorge Antonio Morales
Preceptor – Prosecretario
E.P.E.T. Nº 3