Así lo manifestó el Diputado Provincial mandato cumplido de la UCR, Javier Mela, en referencia al INYM.
«El gobierno del presidente Milei puso sobre el tapete nuevamente la discusión acerca de la efectividad o no de organismos como el INYM», expresó.
«Para nosotros el verdadero debate no pasa por INYM sí o INYM no. El auténtico debate pasa por darle sustentabilidad a la producción yerbatera en nuestra provincia con todo lo que ello implica.
Considerando al universo yerbatero como un conjunto absolutamente heterogéneo, caracterizado por la diversidad de tamaño y de productividad que tienen las plantaciones, por la cantidad de productores involucrados y por el significativo porcentaje de la población misionera qué de alguna manera u otra, depende de esta actividad.
Creemos que la UCR debe estar a la vanguardia del pensamiento, no podemos quedar atados a los viejos conceptos y paradigmas que formaron nuestra visión sobre el tema yerbatero en el pasado, en otro contexto, ante otra realidad.
No podemos caer en el juego que plantea la Renovación de utilizar al INYM como una suerte de ministerio de bienestar social limosnero, para mantener a los pequeños productores en situación casi mendicante, sometidos a sus designios, rehenes del estado. Esa política de estancamiento, de mantenimiento de un status quo a través de la limosna, no puede ser convalidada desde nuestro espacio como política de estado progresista. En efecto, desde que la Renovación tomó el control del INYM mediante la cooptación de algunos directivos, el Instituto se convirtió en el mejor garante de que el pequeño productor, o el productor marginal, se mantengan para siempre en esta situación. Como diría muy bien para graficar el ex gobernador Barrios Arrechea: “se sequen prendidos al mango de la azada”.
No juzgamos la existencia del INYM, porque puede ser una excelente herramienta puesta al servicio de la sustentabilidad del sector, pero debemos realizar previamente algunas observaciones sobre su integración y funcionamiento.
Cuando se señala que en su directorio está representada toda la cadena productiva, habría que aclarar cual es el criterio utilizado para definir los eslabones.
1-Sector público: gobierno nacional, gobiernos de Misiones y Corrientes; 1-2-Sector privado: producción primaria, secaderos y molinería.
3-Formas asociativas: empresas unipersonales, distintos tipos de sociedades (SRL, SA, SAS, SAPEM, etc.) y Cooperativas.
4-Servicios a la producción: cosecheros, transportistas, comercializadores, etc.
En la composición del directorio del INYM estas categorías están mezcladas. Si bien es cierto es fuerte el movimiento cooperativo en el sector yerbatero, constituye solamente una forma más de asociativismo, no una categoría en sí misma. La mayor parte de las cooperativas comparte con muchas sociedades, la característica de operar en todos los eslabones de la cadena productiva (producción primaria, secansa y molienda).
Así mismo, el sector de los trabajadores representados por la UATRE, constituye un servicio a la producción. Los tareferos no forman parte de la cadena productiva, que refiere a los propietarios de los medios de producción. En tal sentido, están correctamente considerados los transportistas, empleados administrativos, obreros de la alimentación, etc., que NO poseen representantes en el directorio.
Respecto del funcionamiento y potestad del INYM para fijar precios de hoja verde y canchada. La exigencia de que la grilla se apruebe por unanimidad entre personas que defienden intereses encontrados es muy difícil. El productor primario desea que el precio de la materia prima sea lo más elevado posible, y el industrial pretende pagar lo menos posible. Los gobiernos pretenden precios altos porque recaudan en función de ello. En ese contexto alcanzar la unanimidad resultó siempre muy dificultoso. En casi el 70% de los casos quién determinó los precios fue el estado nacional a través del laudo del Secretario de Agricultura.
Desde la UCR no podemos convalidar la mirada paternalista que trata de imponer el gobierno de la renovación sobre el sector yerbatero. En más de 20 años en el poder en forma ininterrumpida lo único que hicieron es mantener a los pequeños productores comiendo de la mano del gobierno. No impulsaron ninguna política de estado que le permita a nuestros pequeños y medianos productores mejorar sus ingresos de manera real y sostenida, diversificando la producción y mejorando los yerbales. La renovación no quiere gente con ingresos propios que no dependa de ellos, quieren gente sojuzgada, comiendo de su mano. Es por ello que colonizaron el INYM y a través de diferentes personeros se dedicaron a imponer el relato de los 50 centavos de dólar x kilo, del mega molino de Andresito, de los herbicidas orgánicos truchos, etc. Todas patrañas que como espacio político no estamos dispuestos a acompañar.
Más bien deberíamos preguntarnos con responsabilidad, qué acciones se realizaron desde el INYM o desde el gobierno provincial, para mejorar la productividad de los yerbales más rezagados. La grilla de costos está efectuada sobre una producción de 4700 kg de hoja verde por hectárea/año. Hay empresas en Corrientes y Misiones de más de 15 mil kilos ha/año y algunas pocas hasta 20 mil. ¿Qué política se impulsó para que nuestros pequeños productores puedan mejorar la eficiencia productiva de sus yerbales y por consiguiente mejorar sus ingresos?
¿Qué políticas de diversificación, con resultados concretos, se impulsaron para asegurar los ingresos de nuestros pequeños productores?
¿Qué paquete tecnológico se bajó a las chacras para que las labores culturales y las tareas de cosecha sean más favorables al productor y su familia?
¿Qué hizo de verdad el INYM para que se incremente el consumo interno en, aunque sea, medio kilo por habitante por año?
¿Qué acciones se llevaron adelante para promover nuevas formas de consumo (tereré, bebidas, energizantes, etc.)?
¿Qué campaña mundial para incrementar el consumo internacional y prestigiar a la yerba argentina se realizó a partir de que dos de las personas más famosas del planeta toman mate y son argentinos (Francisco y Messi)?
Como vemos, resumir la discusión yerbatera a la potestad de fijar precios obligatorios desde el INYM, es caer en la trampa de la Renovación. Es lo que promueven y a la que lamentablemente adhieren algunos incautos dirigentes del sector y también algunos políticos.
Existen herramientas legales para corregir las posiciones abusivas de quienes dominan el mercado. La ley de defensa de la competencia (27442), vigente desde 2018, es bien clara al respecto. Nunca existió voluntad política de impulsar su aplicación desde el INYM. Se prefirió mirar para otro lado cuando la hoja verde valía y la industria practicaba “descuentos” con cualquier excusa. O cuando pagaban con dos cheques: uno para el productor, él otro para devolver a la industria.
Para finalizar, dos observaciones más. No podemos convalidar desde la UCR que el INYM se convierta en un aguantadero de dirigentes renovadores para impulsar sus carreras políticas. Los ponen en el directorio para luego hacerlos diputados. Sobran los ejemplos al respecto. Tampoco podemos aceptar que los organismos técnicos del INYM, manejados por la Renovación, se conviertan en una suerte de Gestapo para disciplinar opositores», finalizó.
Javier Mela DNI 26.387.959 .-
Diputado Provincial Mandato cumplido 2017/2021 UCR
