Columna de Opinión
CORPUS CHRISTI
Por Leandro Sanchez
CTA AUTONOMA MISIONES
El proyecto de construir una central hidroeléctrica binacional sobre el río Paraná en Corpus Christi, provincia de Misiones, fue presentado originalmente en los años ‘60. Se estancó durante las dictaduras y finalmente fue rechazado en un plebiscito celebrado en Misiones en 1996. Ahora, a pesar del rechazo reiterado, se insiste con su propuesta.
La isla de Pindoí, en Corpus, sería el emplazamiento propuesto en la actualidad pero hubo otros. En la década de 90 los acuerdos alcanzados en el marco del Mercosur permitió a los gobierno de Paraguay y Argentina avanzar con el proyecto.
Paraguay tenía como antecedente cercano la construcción, junto con Brasil, de la Central Hidroeléctrica Binacional de Itaipú , terminada en 1984, y el objetivo del gobierno paraguayo era la exportación de energía eléctrica.
Las políticas económicas de los 90 estaban centradas en la desregulación de todos los mercados (al igual que ahora), sobre esta base, los gobiernos argentino y paraguayo decidieron que la obra de Corpus se realizaría con aportes privados.
Sin embargo, la presión de organizaciones sociales que se oponían al proyecto forzó la realización en la provincia de Misiones de un plebiscito vinculante sobre la ejecución o no de la megaobra.
Durante la campaña, las organizaciones ambientalistas y la mayoría de los partidos políticos difundieron los posibles efectos ambientales y sociales, con la experiencia en la memoria colectiva de las consecuencias ambientales y sociales que trajeron la construcción de las represas de Yacyretá y de Uruguaí.
El 14 de abril de 1996 votaron en el plesbicito 299.420 personas: el 62,85% del padrón electoral. Triunfó el NO con el 88,63% de los votos, es decir el 55,7% del padrón electoral. En consecuencia, la Legislatura Provincial sancionó la ley 3.294, que prohíbe la ejecución del proyecto referido sobre el río Paraná.
A pesar del carácter vinculante del resultado del plesbicito, desde el 2000 hay intentos de rehabilitar el proyecto de construir el mega emprendimiento.
En el 2004 se presentó un proyecto de ley, (en la legislatura dominada por la Renovación), sostenido por organizaciones ambientalistas y sociales con el respaldo de más de diez mil firmas, para declarar a la provincia de Misiones territorio libre de nuevas represas, pero que no se logró su tratamiento.
En el año 2006 se terminaron nuevos estudios de factibilidad.
En el 2014, 120 mil misioneros participaron de la Consulta Popular convocada por la Mesa No a las Represas, en este caso por el proyecto de central hidrroeléctrica Garabí-Panambí sobre el río Uruguay: el 96 por ciento votó por el rechazo a nuevas represas en su territorio.
Hace unos días el senador por Misiones del PRO, mandato cumplido, Humberto Schiavoni y Oscar Thomas ex director de Yacyretá (eternos promotores de espejitos de colores), salieron por varios medios de prensa a pregonar que debe volverse a realizar el plebiscito por Corpus porque las condiciones han cambiado y los mismos lobbistas de siempre dicen que ahora sí va a ocurrir lo que nos prometieron con Yacyretá y que no ocurrió, ahora sí van a venir las inversiones extranjeras, ahora sí la energía se va a abaratar y ahora sí va a haber mucho trabajo.
Lo que en verdad cambió sin engaños es el gobierno, los liberales-libertarios que descreen del cambio climático y que por una moneda o la posibilidad de los negociados ya han dado muestras de que son capaces de entregar nuestros bienes comunes, nuestra soberanía y los sectores estratégicos.
Libertarios de hoy asociados con los liberales de los 90 y el poder local que comanda Rovira, todos alineados para la entrega y la traición de la voluntad popular.
Nuestra respuesta va a ser la misma de siempre, seguir con las alternativas energéticas, la defensa de los bienes comunes, de la tierra, del agua, la selva, la biodiversidad, de la vida en su totalidad, antes que los negociados que nos proponen los mismos de siempre.
El agua y la energía no son mercadería
Agua para la Vida y no para la muerte.
