El caudillo renovador que gobierna Misiones desde hace dos décadas; Carlos Rovira, presentó un proyecto de ley para integrar inteligencia artificial en la educación, «propiciando el desarrollo de pedagogías innovadoras, con un enfoque centrado en el ser humano». Días atrás, el diputado del PRO, Horacio Loreiro, dio a conocer el mal estado de una escuela del interior, una de tantas, que parece haber sido bombardeada.
El Proyecto de Rovira propone «incorporar la Inteligencia artificial, de manera transversal en los diferentes niveles y modalidades del sistema educativo, asegurando de esta manera, que se convierta en una herramienta relevante y accesible para docentes y estudiantes, en un mundo cada vez más impulsado por la tecnología», argumenta.
«La incorporación será en forma gradual, propiciándose una fase inicial de transición para la experimentación sistemática con la inteligencia artificial generativa en el nivel secundario, permitiendo la generación de evidencias de la utilización que se hace de esta tecnología en el ámbito educativo», señala.
En la Ley se entiende por “Inteligencia artificial”, a “aquellos sistemas con capacidad para procesar datos de forma similar a un comportamiento inteligente”; entendiendo al comportamiento inteligente como aquel asociado a capacidades tales como el aprendizaje, la percepción, el razonamiento lógico, la resolución de problemas, la toma de decisiones, la interacción lingüística, la creatividad asociada a la producción de trabajos creativos, y la capacidad de planeamiento.
Entre los objetivos, se destacan: favorecer el desarrollo de modelos educativos innovadores, inclusivos y de calidad, con el soporte de la Inteligencia artificial; promover experiencias educativas potenciadas por el uso de la IA, que favorezcan oportunidades de aprendizajes para todos, y a lo largo de toda la vida; propiciar una integración de Inteligencia Artificial en el ámbito educativo, con espacios de cuestionamiento, que permitan establecer las regulaciones necesarias para una utilización que ponga al estudiante en el principio, en el medio, y al final de la ecuación; proponer el aprovechamiento en el uso de la Inteligencia artificial para resolver problemáticas asociadas a la alfabetización.
También se impulsa fomentar el acceso al conocimiento y manejo de las tecnologías; fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje a través de estrategias didácticas; favorecer el empoderamiento de los estudiantes, generando una actitud crítica y reflexiva que les permita promover decisiones informadas acerca de la incorporación de herramientas que involucran inteligencia artificial a su realidad; e impulsar la adaptación y actualización didáctico-pedagógica de los docentes a través de la formación continua.
El proyecto tiene como principios guías “asegurar que la Inteligencia Artificial se utilice de manera ética, eficaz, y equitativa en el ámbito educativo” y por ello el uso estará “centrado en el ser humano” priorizando “las necesidades, capacidades y experiencias de las personas al diseñar, implementar y utilizar sistemas de IA”.
“Esto significa que las aplicaciones de IA en la educación deben estar diseñadas para mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes y apoyar a los docentes en su tarea educativa”, describe el autor.
Entre los fundamentos, Rovira sostiene que “la IA debe estar orientada a mejorar el aprendizaje de todos los estudiantes, capacitar a los docentes y reforzar los sistemas de gestión del aprendizaje. Más allá de esto, preparar a los estudiantes y a todos los ciudadanos para vivir y trabajar de forma segura y efectiva con la IA es un reto compartido a nivel mundial”.
