Potenciar Trabajo tenía un costo de u$s200 millones mensuales, una caja millonaria para los piqueteros

El Gobierno decidió reemplazar el Plan Potenciar Trabajo por dos nuevos programas, según informó el Ministerio de Capital Humano, que adujo haber detectado «ineficiencias» que justifican esta decisión. Además, el nuevo esquema «eliminará las intermediaciones», señalaron.

Los dos nuevos programas que reemplazarán al Potenciar Trabajo, son el «Programa Volver al Trabajo» y el «Programa de Acompañamiento Social». Se estima que el plan tiene 1,3 millones de beneficiarios. El Gobierno así eliminará a intermediarios.

Cómo funcionarán los nuevos programas

Según trascendió, el programa «Volver al Trabajo» le permitirá a los beneficiarios compatibilizar la asistencia recibida con ingresos de hasta tres Salarios Mínimos (SMVM), es decir, es decir ingresos mensuales de hasta $540.000 para aquellos que están formalmente empleados.

El Potenciar Trabajo limitaba esta posibilidad, a un solo SMVM, lo que en la práctica «desincentivaba la búsqueda de trabajo formal», según Capital Humano.



Ya desde diciembre, cuando en su primer mensaje Toto Caputo anunció el severo plan de ajuste fiscal, dio pistas del nuevo criterio sobre la asistencia social. Anunció que habría una suba del 100% para la Asignación Universal por Hijo y otra del 50% para la tarjeta Alimentar. Es decir, toda la ayuda se focalizaría sobre los programas que priorizan a la infancia y los que van por vía directa a los beneficiarios, sin intermediación de las organizaciones sociales.

En cambio, Potenciar Trabajo no tuvo ninguna mejora. Hasta enero, su monto, equivalente a medio salario mínimo, fue de $78.000. Aun si se hubiese mantenido ese criterio, el plan habría sufrido la erosión inflacionaria, dado que el gobierno solamente convalidó una suba del 30%, en cuotas, frente al reclamo de la CGT por darle al salario mínimo -e, indirectamente, al Potenciar Trabajo-, un incremento del 85%.

Hubo más señales de lo que se venía, como las objeciones públicas de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, hacia las organizaciones sociales. La ministra insinuaba que había irregularidades y una intermediación injustificada por parte de los líderes de estos grupos, encargados de gestionar el plan, dado que tenían en sus manos la fiscalización sobre el cumplimiento de la contraprestación laboral.

También en ese aspecto había habido conflictos con el gobierno peronista, sobre todo con la ex ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, quien depuró la lista de miles de inscriptos que figuraban de forma irregular y no se prestaron a un control estatal.

En aquel momento, los piqueteros denunciaban que, detrás del presunto objetivo de detectar irregularidades, había un objetivo fiscal. Y lo hacían saber de manera explícita con acampes en la avenida 9 de Julio y la elocuente consigna: «El FMI ordena, Tolosa ejecuta».El costo fiscal del Potenciar Trabajo
Hoy, en cambio, el FMI ya no sólo no pide que se recorte el déficit fiscal en el rubro de la asistencia social sino que, más bien al contrario, le recomienda a Javier Milei que no descuide al sector más pobre, de manera de que el plan de ajuste resulte socialmente tolerable.

Sin embargo, queda en evidencia que el gobierno busca, también en este rubro, la manera de ahorrar recursos. En términos fiscales, el Potenciar Trabajo supuso hasta el mes pasado un costo equivalente al 2% de lo que recauda mensualmente la AFIP.

El mes pasado, según los datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el Potenciar Trabajo resultó el programa de asistencia con mayor presupuesto, con $159.000 millones, mientras que la AUH implicó la erogación de $156.000 millones y los programas alimentarios costaron $128.000 millones.

Traducido al tipo de cambio oficial de enero, el Potenciar Trabajo costó u$s196 millones en el mes.

En términos porcentuales, el Potenciar Trabajo significó un 23% del presupuesto de programas sociales y asignaciones; fue un 4,8% del rubro de prestaciones sociales -que incluye las jubilaciones y pensiones- y un 3,2% de los gastos corrientes totales.