La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap) criticó la decisión del presidente Javier Milei de eliminar el Fondo Compensador para el Transporte del Interior.
Reclaman “de modo inmediato, un plan de financiamiento a largo plazo de las obligaciones devengadas, impositivas y de adquisición de capital de trabajo e infraestructura, con cargo de los intereses a los responsables del sistema de transporte”.
“Los ciudadanos del interior serán privados del único transporte público del que disponen”, aseguraron.
Mediante un comunicado titulado “Transporte público del interior, crónica de una crisis con responsables”, la organización que nuclea a más de 250 empresas de todo el país, advierte que la quita de los subsidios los llevará a la quiebra.
“Desde hace varios años, Fatap viene advirtiendo que la movilidad masiva de las ciudades del Interior se encaminaba hacia un triste final”, señalan. “La intempestiva decisión del Gobierno Nacional de eliminar el Fondo Compensador del Transporte y toda asistencia al transporte del Interior, después de haber afirmado que terminaría con la discriminación que este último sufría en la asignación de recursos, es la culminación del proceso de deterioro denunciado”, afirma.
“Lamentablemente, las consecuencias de la desidia suelen hacerse presentes en los momentos más inoportunos, como el actual, cuando la pobreza no encuentra su piso, ensañándose con los estudiantes, trabajadores, profesionales, monotributistas y adultos mayores -principales usuarios del transporte público- quienes padecerán un sistema precario, ineficaz e inseguro, si no se adoptan medidas urgentes”, advierte.
La Fatap apunta que la situación “reconoce como responsables a que quienes tuvieron la obligación de garantizar la sustentabilidad del transporte público del Interior y han contribuido, por acción u omisión, a esmerilar el capital de las empresas prestadoras, su infraestructura y material rodante, llevándolas a una situación de impotencia y riesgo cierto de desaparición”.
“Recién hoy ven las consecuencias de la destrucción del capital de las empresas y de establecer irresponsablemente tarifas que destruyeron el concepto de precio del servicio, quebrando así la ecuación económica de los contratos que ellas mismas diseñaron”.
“Las apelaciones al federalismo y la equidad en el reparto de fondos estatales son banderas que Fatap ha levantado desde siempre”, aclara la organización empresarial y arremete: “Mientras, los titulares de los servicios privilegiaban la coyuntura y soslayaban las consecuencias de la discriminación que sufrió el Interior durante varios años, que hoy los interpela”.
“En este contexto, no hay tiempo para perder en disputas y pases de facturas”, manifiesta la Fatap y sentencia: “Es urgente emplear las energías en retomar el respeto a los contratos; privilegiar el profesionalismo y la capacidad en la toma de decisiones y, en suma, elevarse por sobre la coyuntura generando reglas claras, previsibles y duraderas que faciliten y protejan la inversión y el trabajo”.
“Las más de 250 empresas argentinas nucleadas en Fatap, han sido injustamente señaladas como responsables del deterioro del sistema, cuando, en verdad, fueron dramáticamente perjudicadas por la licuación de sus patrimonios y la asunción de numerosas deudas a causa de la necesidad de mantener la regularidad y continuidad de los servicios en condiciones anómalas, carentes de previsibilidad económica y financiera, con reglas de juego precarias y sometidas a decisiones arbitrarias, ajenas a toda consideración técnica”, argumenta.
“Las definiciones de financiamiento a los usuarios expresadas por el Gobierno Nacional no son idóneas para superar el estado de cosas descripto”. “El sistema de transporte público del interior se encuentra en una crisis económica y financiera que no admite indefiniciones en ningún aspecto”, apunta y reclama: “Es imprescindible generar de modo muy urgente un marco legal y económico previsible, sostenible y duradero”.
“No existe capacidad empresaria para absorber ningún costo operativo adicional, antes bien, se requieren imperiosamente aportes que permitan la recuperación del capital perdido”, y agrega que “los recursos deben ser generados en el momento en que el usuario consume el servicio, ya que las empresas del sistema han perdido el crédito comercial con sus proveedores, y las obligaciones asumidas a causa de la crisis generada por sus concedentes no pueden seguir agravándose a las tasas actuales”.
