Los usuarios de colectivos en Oberá fueron sorprendidos otra vez con un fuerte recorte de frecuencias, sobre todo en los primeros servicios de la mañana, dejándolos a pie. Por ello, muchos pasajeros debieron recurrir a viajar en remís desde sus barrios al centro, la terminal, el hospital, etc ya sea por trabajo, trámites y demás. Sin embargo, según se quejaron, los remiseros se aprovechan de la situación cobrando tarifas muy elevadas, de entre 3 mil y 3.500 pesos por un viaje de pocos kilómetros.
En ese sentido, la defensora del pueblo, Luciana Barella aseveró que tomaron nota para trabajar en el tema.
No obstante, cabe recordar otra vez que desde 2016, en Oberá rige una ordenanza que exige la regulación de precios en los remises y taxis mediante la implementación de taxímetros con bajada de bandera y costo por kilómetro, además de llamado a audiencía pública, tal como ocurre en Posadas, pero no se cumple.
Oberá es una comunidad atrasada en absolutamente todo, y por supuesto tampoco hay Uber como en Posadas, Corrientes o Iguazú, o algún tipo de aplicación móvil que le permita a los usuarios solicitar un servicio pudiendo elegir de manera sencilla y sabiendo el costo del mismo de antemano. Aquí todavía es llamar a las remiserías una a una y consultar tarifas, o arriesgarse a que les cobren según la cara del cliente al bajar.
ver:
Tiempo atrás, consultado con remiseros, consideraron que «a Uber no le conviene venir a Oberá porque son pocas cuadras». Cabe recordar que el sistema no solo posee tarifas más baratas porque son vehículos particulares y no cumplen con las regulaciones de los taxis y remises, sino también indica el valor del servicio antes de subir al vehículo, y el perfil del conductor a fin de dar seguridad.
Táximetros en Oberá
Por otro lado, existe una ordenanza vigente para implementar de manera obligatoria los taximetros, aparatos que le permiten ver al pasajero la tarifa real a medida que el vehículo avanza. Pero no se aplica. Los remiseros ponen resistencia a la regulación de la tarifa aduciendo que el remis no es un taxi, y el valor debe ser consultado por el pasajero antes de subir o al llamar a la remisería, para «evitar abusos».
El taxímetro es un aparato que tiene una tarifa fijada conocida como “bajada de bandera” desde el momento que el pasajero se sube al vehículo y la “ficha” que va sumándose por tiempo o cuadras visible en una pantalla para el usuario. Además emiten un comprobante al final del recorrido como cualquier comercio.
En Oberá hay solo 10 taxis ubicados en la terminal y 281 remises, por lo que este tipo de transporte “de alquiler” según su definición pero de uso público (porque cualquiera lo puede tomar). Sin embargo, hay resistencia por parte de los conductores a utilizar aparatos (taxímetos) que clarifiquen ante el pasajero la tarifa cobrada como marca la ordenanza aprobada en 2016 por el Concejo Deliberante, que fue impulsada por el entonces edil Alejandro «Toto» Etchberger, hoy director de gobierno municipal.
En 2016, se aprobó la Ordenanza N° 2491 “Reglamento y fijación de tarifas de Servicio Público de Remises” que regula la actividad. La misma establece en el Artículo 5° que los “Remises” tendrán una tarifa única y obligatoria (como los colectivos), que será tratada en audiencia pública y evaluada por el Concejo Deliberante que fijará un monto preciso, idéntica regulación al transporte público de pasajero colectivo.
“Los reajustes tarifarios se realizará siguiendo la metodología de cálculo que se establezca por Ordenanza sobre la base de cálculos efectuados por el Organismo de Aplicación, siempre manteniendo criterios diferenciales para la tarifa entre ambos; no pudiendo ser la tarifa base del Remis menor que la que la del servicio de Taxi”.
A 4 años de la norma, aún el poder ejecutivo municipal no hace cumplir el Artículo 15°, donde se exige que los vehículos afectados al servicio de remises, deberán cumplimentar los requisitos:
k) Todo vehículo debidamente habilitado deberá contar, sin excepción alguna con un Reloj
odómetro que deberá estar ubicado a la vista del usuario, el mismo deberá proporcionar la
información necesaria al usuario respecto a importe a abonar, tiempo de espera, distancia
recorridas, comprobante y cualquier información requerida a tal efecto.
Además, también se fijó la implementación de un color estandarizado que los distinga de autos particulares, independientemente de la empresa a la que pertenezcan, tal se utiliza en otras ciudades como Resistencia o en sus similares servicios de radio taxi.
inciso i) Los vehículos deberán ser pintados de un color estandarizado y uniforme que será
determinado por la autoridad de aplicación. Con las inscripciones, identificaciones
exteriores e interiores, escudo heráldico y logos que determine el Departamento Ejecutivo
mediante la reglamentación respectiva que permitan su identificación rápida en la vía
pública.
j) Las unidades deberán estar identificadas en el parasol con el nombre de la empresa
Licenciataria, obleas requeridas y numero de móvil. De igual manera en la luneta trasera,
que no obstaculicen la visión. Quedando los laterales del vehículo para la colocación de n°
de móvil, marca (logotipo, isotipo, isologotipo) slogan de la empresa y/o cualquier
inscripción de contactos (telefono. e-mail. Etc).

Un comentario sobre “$3.500 para ir al centro: Quejas por elevadas tarifas de remis y la falta de taxímetros en Oberá”
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