Colonos tiran el té: cortes de luz, prohibición del glifosato, 20 secaderos menos y caída de exportaciones a EE.UU

Se conocieron videos de colonos tirando su producción de té porque los secaderos no están comprando la materia prima. La razón dada a conocer es una caída en las exportaciones. El 95% del té misionero se exporta a países como Chile y EE.UU, y sólo un 5% se consume en la Argentina.

En el caso de EE.UU, se redujo en un 30% la exportación a ese país, que se sumó a la sobre oferta de té en Misiones. 

A raíz de esto, el ministro del Agro, Facundo López Sartori, se reunió con el Secretario de Relaciones Económicas (Cancillería Argentina), Marcelo Cima, para buscar nuevos mercados.

«Avanzamos en la búsqueda de nuevos mercados para el té misionero. Nos juntamos con Marcelo Cima, Secretario de Relaciones Económicas, para que nuestra materia prima pueda ser destinada a países como Egipto y Arabia», dijo Sartori. 

 

Al respecto, el referente agrario de la zona centro, Cristian Klingbeil señaló que los problemas con el té tienen varios orígenes que van desde la prohibición del glifosato hasta los cortes de energía que limitan la capacidad productiva de los secaderos, e incluso de los aserraderos que proveen de chips de madera utilizados en el proceso de secado de la hoja. 

«Es largo el problema. Más de 20 secaderos cerraron en los últimos 10 años, sobre todo los que procesan té en rama que eran chicos. Hoy se siente que no estén funcionando. Por otro lado está muy atrasada la exportación, hay mucho stock en los secaderos. Hay una aceptable producción del brote de té, los depósitos se cargaron rápido. No tuvimos heladas y la cosecha comenzó temprano», señaló.

«A eso se suman los cortes de luz en toda la provincia, hay días enteros perdidos. También son afectadas las industrias madereras que generan el chip que se utiliza para secar el té en las calderas», agregó.  

«Después está el tema de la exportación. Creemos que la ley de prohibición del glifosato (en Misiones) está generando que los compradores de té estén buscando alternativas porque saben que sin el glifosato para las cosechas mecanizadas, es imposible controlar las malezas. No vamos a poder cumplir la exigencia de yuyos cero sin el glifosato. Nosotros no tenemos problemas por usar el glifosato, si no por no usarlo. Ellos (los compradores) no van a esperar a que entre en vigencia la ley el año que viene, ya están buscando alternativas. Claramente estamos perdiendo mercado y eso es algo que los políticos no entienden», enfatizó Klingbeil, mencionando que a partir de febrero muchos secaderos «van a parar», los más grandes se van a auto abastecer y los colonos «no van a salvar lo más mínimo de los gastos como fertilizantes o fumigaciones, es una tristeza muy grande», insistió. 

Por último, señaló también que la inestabilidad política y económica del país genera incertidumbre en el mercado, lo que podría derivar en una fuerte crisis, por lo que se están anticipando con la búsqueda de otros mercados.