En medio de la falta de nafta y gasoil que se agrava en todo el país, la secretaria de Energía, Flavia Royón, recibió de apuro a las principales compañías. El Gobierno ahora habilitará los dólares para la importación de combustibles en busca de resolver un problema que, en parte, fue generado por la propia petrolera estatal y las políticas de precios del ministro de Economía, Sergio Massa. La operación insumirá US$ 400 millones de dólares de las muy escasas reservas líquidas del Banco Central, según informaron a Clarin.
En el encuentro estuvieron los número uno de las petroleras: Pablo González (YPF), Martín Urdapilleta (Trafigura), Marcos Bulgheroni (PAE) y Andrés Cavallari (Raízen-Shell).
Aunque una de las causas del desabastecimiento fue que YPF no pudo conseguir los dólares para pagar los cargamentos de tres buques cisterna que quedaron varados en el Río de la Plata, ahora se resolvió contratar más barcos.
Las empresas acordaron la importación de 10 buques de combustible.
Otro de los problemas que redujeron la oferta de combustibles fue la parada técnica de refinerías, incluida la de YPF en Ensenada. Royón pidió que se volvieran a poner en marcha y prometió que en 10 días estarán todas funcionando.
«Se aumentará la capacidad de refino de las principales refinerías del país. En los próximos días se solucionarán los faltantes», dijo Energía en un comunicado.
Raízen, que opera la marca Shell, contó que está en un récord de procesamiento, mientras que Axion tendría la posibilidad de aumentar el volumen de refinación.
Energía sostuvo que quieren llevar «tranquilidad a la población de que no habrá desabastecimiento y desalentar maniobras especulativas».
Según aseguraron desde la cartera de Energía, hubo un aumento reciente de la demanda, con picos de 15% sobre el año pasado, a lo que se sumó el consumo extra del fin de semana largo de octubre. También aseguran que hay una mayor actividad del campo y admiten que previo a las elecciones la gente salió a llenar el tanque previendo una suba de precios o una nueva devaluación.
Carlos Gold, directivo de la CECHA (la cámara de los estacioneros), explica que los faltantes vienen de tiempo atrás y obedecen a los cupos de abastecimiento que dispusieron las petroleras por el cepo importador. «La demanda de nafta se cubre con refinación local y un 20% de combustible importado. Con el diésel, la proporción es 85% y 15%. Al no poder importar, desde setiembre racionaron las entregas y eso produce quiebres en algunos puntos», explicó.
