Actualmente la industria paga a los productores hasta 150 pesos por kilo. El último precio fijado por el ministerio fue de $120, pero el producto en góndola, según la marca, llega a costar 2000 pesos.
Ayer, productores e industriales no se pusieron de acuerdo en el INYM para el nuevo precio, y otra vez será la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno nacional la encargada de fijarlo.
El sector productivo pide un pago de $276 el kilo de la hoja verde con ajustes bimestrales, pero las industrias ofrecen entre $129 y $140, es decir, mas o menos lo mismo que ya se está pagando.
«Me llaman medios de Buenos Aires para saber por qué sube la yerba. Desde que Cafiero (Santiago) dijo que también le costaba pagar una luca, 1000 pesos la yerba, ahora está 2000 pesos», contó el productor ex director integrante del INYM, Cristian Klingbeil.
«Por qué subió tanto la yerba en góndola si al productor no le mejoraron nada el precio. Subió el 100% pero al productor le están mejorando un 15%, 140 a 150 pesos es lo que le están pagando al productor. Hay mucho enojo y nos preocupa porque cuando se disparan los precios, cae el consumo, y esto nos perjudica porque nos quedamos sin tener a quien venderle. Necesitamos que el estado empiece a ver por qué se dispara así», sostuvo.
Nación fijó los precios la temporada anterior comprendida desde abril hasta septiembre del 2023, bajo una modalidad de precios escalonada que en septiembre llegó a $120, aunque hay molineros que paga hasta $150 el kilo, lo que evidencia la inflación.
