El diputado de Oberá, Rafael Pereyra Pigerl y otros legisladores, presentaron un proyecto de ley proponiendo crear la «Guía de Buenas Prácticas para Influencers».
En los argumentos, Pigerl señala que «existe un vacío legal que deja a elección del influencer el modo de presentar sus publicaciones, y si deben o no indicar que existe una marca detrás de ciertas acciones. A diferencia de los medios tradicionales de comunicación y de las formas ya conocidas de publicitar un producto o servicio, los influencers y streamers cuentan con una característica distintiva. Son verdaderos creadores de comunidades o ecosistemas digitales con un público que garantiza cierto grado fidelidad y seguimiento.
En sus comienzos, la actividad era amateur, con un público muy reducido y sin capacidad alguna de generar ingresos. Sin embargo, este fenómeno mundial se ha profesionalizado y las acciones de estas figuras públicas son sumamente rentables en la actualidad».
Y agrega que «un estudio reveló que el trabajo soñado por los argentinos es ser influencers, una tendencia que se repite en otros países de la región como Ecuador, Colombia y Venezuela, mientras que en Uruguay, Chile, Perú y Bolivia desean ser youtubers. Los datos se desprenden del estudio «The World’s Dream Job: The Careers People are Searching for the Most», un informe revelado por la compañía de remesas de seguros Remitly, basado en datos de las búsquedas en Google –en todos los idiomas– para establecer el volumen de búsqueda alcanzado entre octubre de 2021 a octubre de 2022 en cada país por los términos «cómo ser un “.
Los influencers se dedican a crear contenidos para plataformas como Instagram, YouTube, TikTok, Twitch o Facebook y su libertad e independencia es prácticamente total: ellos son quienes deciden qué hacer, dónde y cuándo. Y ellos mismos buscan nuevas formas de ganar dinero lanzando productos a la venta, organizando eventos u ofreciendo proyectos patrocinables a anunciantes. También
deciden si trabajan o no con marcas y en qué condiciones y, no olvidemos que pueden conseguir ingresos gracias al apoyo económico de los fans. Además, lo hacen desde sus casas, en cualquier parte del mundo y en el horario que ellos deciden.
La estrategia de comunicación digital de las compañías es utilizando los denominados “Influencers”; esto es, personas que se considera tienen un alto nivel de influencia sobre el público por su elevado número de seguidores en redes sociales y/o medios de comunicaciones digitales y que interactúan tanto a través de tweets, videos y posts, como a través de mensajes en blogs u otros. En este grupo se vienen incluyendo
los denominados “social media influencers”: “bloggers”, “Youtubers”, “Instagrammers” y “Facebookers”.
PROYECTO DE LEY
LA CÁMARA DE REPRESENTANTES DE LA PROVINCIA
SANCIONA CON FUERZA DE
LEY
GUIA DE BUENAS PRÁCTICAS PARA INFLUENCERS
ARTÍCULO1.- La presente ley establece la “Guía de Buenas Prácticas para
Influencers”, con el objeto asegurar el respeto por la dignidad humana, brindar
protección a los consumidores y garantizar que el contenido digital publicitario
generado sea leal, veraz, honesto y legal.
ARTÍCULO 2.- Se entiende por influencer a la persona natural o física que es sujeto
verificado por una red social, que goza de reconocimiento social en internet como líder
de opinión y que en su comunidad de seguidores en las redes sociales comparte
contenido en temas de los cuales gozan de credibilidad.
ARTÍCULO 3.- El influencer debe:
1) velar por la veracidad de la información;
2) transmitir una imagen respetuosa de las personas con discapacidad;
3) proteger al usuario de contenidos que atenten contra la dignidad de las mujeres;
4) respetar la dignidad humana;
5) promover una imagen sin estereotipos;
6) evitar publicidades y mensajes erróneos o engañosos;
7) evitar conductas inescrupulosas o contrarias a la ética;
8) garantizar que sus contenidos no vulneren derechos de terceros;
9) informar al consumidor, en forma clara y explícita, que es un contenido publicitario;
10) promocionar los productos ajustados a la realidad;
11) tender a la alfabetización mediática.
ARTÍCULO 4.- En aquellos casos en los que la naturaleza publicitaria no sea clara y
manifiesta, se debe incluir en forma explícita una indicación de ello, recomendándose
usar indicaciones genéricas como “publicidad”, “publi”, “en colaboración con” o
“patrocinado por”.
ARTÍCULO 5.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.
FUNDAMENTOS
La presente iniciativa propone establecer la “Guía de Buenas Prácticas para
Influencers”, con el objeto asegurar el respeto por la dignidad humana, brindar
protección a los consumidores y garantizar que el contenido publicitario generado sea
leal, veraz, honesto y legal.
El Observatorio de Palabras de RAE «influencer» expresa que la voz
influencer es un anglicismo usado en referencia a una persona con capacidad para influir
sobre otras, principalmente a través de las redes sociales. Como alternativa en español,
se recomienda el uso de influyente: Cómo ser un influyente en redes sociales. También
serían alternativas válidas influidor e influenciador.
Enan López de Freitas, CMO de la agencia White Rabbit, afirma que
durante el 2020, esta actividad registró un aumento del 49% en todo el mundo en
comparación con el 2018.
Un estudio reveló que el trabajo soñado por los argentinos es ser
influencers, una tendencia que se repite en otros países de la región como Ecuador,
Colombia y Venezuela, mientras que en Uruguay, Chile, Perú y Bolivia desean ser
youtubers. Los datos se desprenden del estudio «The World’s Dream Job: The Careers
People are Searching for the Most», un informe revelado por la compañía de remesas de
seguros Remitly, basado en datos de las búsquedas en Google –en todos los idiomas–
para establecer el volumen de búsqueda alcanzado entre octubre de 2021 a octubre de
2022 en cada país por los términos «cómo ser un “.
Los influencers se dedican a crear contenidos para plataformas como
Instagram, YouTube, TikTok, Twitch o Facebook y su libertad e independencia es
prácticamente total: ellos son quienes deciden qué hacer, dónde y cuándo. Y ellos
mismos buscan nuevas formas de ganar dinero lanzando productos a la venta,
organizando eventos u ofreciendo proyectos patrocinables a anunciantes. También
deciden si trabajan o no con marcas y en qué condiciones y, no olvidemos que pueden
conseguir ingresos gracias al apoyo económico de los fans. Además, lo hacen desde sus
casas, en cualquier parte del mundo y en el horario que ellos deciden.
La estrategia de comunicación digital de las compañías es utilizando los
denominados “Influencers”; esto es, personas que se considera tienen un alto nivel de
influencia sobre el público por su elevado número de seguidores en redes sociales y/o
medios de comunicaciones digitales y que interactúan tanto a través de tweets, videos y
posts, como a través de mensajes en blogs u otros. En este grupo se vienen incluyendo
los denominados “social media influencers”: “bloggers”, “Youtubers”, “Instagrammers”
y “Facebookers”.
Agustín Arechavala, Abogado Dpto. Corporativo de Grispo Abogados, el
08/05/2023 publica en Iprofesionales.com el artículo “ Influencers y streamers:
aparente falta de regulación y desafíos actuales”, donde los describe como personas con
cierto reconocimiento social, creadoras de contenido audiovisual a través de videos,
transmisiones en vivo y podcast, de difusión masiva a través de diversas plataformas y
redes sociales; lo que en sus inicios tenían la finalidad entretener, hoy es un verdadero
negocio publicitario y de influencia en el público.
La publicación Deconomi AÑO III – NÚMERO 4 1 “La comunicación
publicitaria de ‘influencers’ en redes sociales. Análisis de la regulación en el Derecho
Comparado y panorama en Argentina.” por Gabriel Martínez Medrano, menciona que la
especialista en marketing Patricia San Miguel define dentro de su campo de estudio, al
influencer como “personas que gozan de reconocimiento social en internet gracias a su
amplia comunidad de seguidores en las redes sociales. Son líderes de opinión o
influyentes en el entorno digital que comparten contenido – fotos, videos, comentarios,
etc – sobre temas concretos en los que gozan de credibilidad y, en múltiples ocasiones,
sobre su vida personal. La mayoría de los influencers realiza colaboraciones con marcas
para mostrar los productos o servicios en sus redes sociales. Muchas de estas
colaboraciones tienen compensaciones monetarias.
La publicación antes mencionada expresa que existe una división en la
caracterización de los influencers en “celebridades” e “influencers puros”. Los primeros
son personas que se han destacado en diversos campos de su actividad y que traspasan
esa fama o prestigio adquirido hacia las redes sociales, pudiendo o no “monetizar” dicha
influencia sobre sus seguidores. Así tenemos que el argentino con más seguidores en
Instagram es Lionel Messi, quien promociona a través de esa red social productos de
consumo masivo. En el caso de las celebridades, por lo general, es más fácil advertir
que sus mensajes son publicitarios. Después tenemos los influencers puros, que son
personas que trascienden más por las redes sociales que por actividades fuera de ellas.
Así tenemos los youtubers, los instagramers y otros personajes que han generado oleadas
de seguidores en redes sociales. Estos influencers pueden actuar solo en las redes
sociales o tener alguna otra actividad. En la mayoría de los casos la frontera del
influencer puro y de la celebridad puede ser difusa.
Ellos recomiendan los productos motu proprio, es decir, sin que ninguna
marca esté detrás de dicha comunicación. Sin embargo, en la mayoría de los casos, son
las marcas las que les contratan para que realicen comunicaciones de su producto o su
marca.
Existe un vacío legal que deja a elección del influencer el modo de
presentar sus publicaciones, y si deben o no indicar que existe una marca detrás de
ciertas acciones.
A diferencia de los medios tradicionales de comunicación y de las formas
ya conocidas de publicitar un producto o servicio, los influencers y streamers cuentan
con una característica distintiva. Son verdaderos creadores de comunidades o
ecosistemas digitales con un público que garantiza cierto grado fidelidad y seguimiento.
En sus comienzos, la actividad era amateur, con un público muy reducido y
sin capacidad alguna de generar ingresos. Sin embargo, este fenómeno mundial se ha
profesionalizado y las acciones de estas figuras públicas son sumamente rentables en la
actualidad.
Aun no contando con leyes especiales que regulen la actividad, si bien se
encuentran alcanzados por los tributos al no existe una regulación especial se crea la
sensación de que estamos a oscuras, aunque ellos deben cumplir normas. Cuando
hablamos de comunicación digital estamos ante un concepto amplio y de lo más variado,
pero que no deja de ser un servicio más comunicación audiovisual, alcanzado por las
normas aplicables a la actividad, desde la propia Constitución Nacional en cuanto a la
libertad de expresión, de industria y del régimen de protección del consumo, como así,
del alcance de la Lay Nacional 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, y las
leyes de Lealtad Comercial, Defensa del Consumidor, entre otras. Indirectamente podrán
tener incidencia otras normas tales como las leyes y reglamentaciones en cuestiones de
Marcas, Protección de Datos Personales o Radiodifusión. Supletoriamente, resultaran de
aplicación las normas que tienen como objeto la salubridad pública como la Ley 23.344
sobre publicidad de Tabacos, la Ley 24.788 de Lucha contra el Alcoholismo; o el
Código Alimentario Argentino.
En el plano convencional, nuestro país ha receptado diferentes pactos
internacionales que son de cumplimiento en el territorio nacional, destacándose la
observancia de los diferentes principios de la Convención Interamericana para la
eliminación de todas las formas de Discriminación contra las Personas con
Discapacidad, las Pautas para la Difusión de Temas vinculados con la Salud; la
Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres,
la Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, entre otros
instrumentos.
Para erradicar de que la falta de una norma especial sea sinónimo de «Vale
Todo» propongo esta guía de buenas prácticas de conductas tanto para que no se
desaliente la actividad en la región y también para que no se afecte al público física
emocional y económicamente y por ello solicito a mis pares su voto afirmativo.
