Tras el anuncio de que El Dipy será el candidato a intendente de La Matanza por la fuerza liderada por Javier Milei, el precandidato a gobernador Alejandro Bodart, del MST-Frente de Izquierda, salió a responder enérgicamente: «Primero Bussi, luego Menem, Patti y ahora El Dipy. Que alguien le avise a Milei que ni con cumbia le dejaremos pasar el feroz ajuste que propone».
La Matanza es uno de los distritos más importantes de la Provincia de Buenos Aires. No solo porque, con alrededor de 1,8 millones de personas, es el partido más populoso, sino también porque históricamente es uno de los principales bastiones del peronismo y una parte integral de la famosa Tercera Sección Electoral, que incluye a otros 18 partidos y es clave para definir elecciones.
Bodart no escatimó críticas y añadió: «Todo su programa está diseñado para favorecer a las peores ‘castas’, a las grandes patronales del campo y de la ciudad. Propone una reforma laboral, la privatización de las jubilaciones, la salud, la educación, la obra pública, y busca vender o cerrar empresas estatales. Además, pretende eliminar las retenciones al agronegocio y otorgar exenciones impositivas a empresarios y corporaciones, empleando la represión para imponer sus políticas. El PJ le ha abierto la puerta, gobernando junto al FMI y negándose a implementar los cambios necesarios. Los únicos que podemos frenar a esta derecha antiderechos son los partidos de izquierda con el FIT Unidad».
Las declaraciones de Bodart generaron repercusión en el ámbito político, especialmente en el contexto de una campaña electoral marcada por la diversidad de propuestas y la polarización ideológica. La Matanza, uno de los municipios más grandes del país, se convierte así en un escenario clave donde se disputan distintas visiones sobre el rumbo que debe tomar la política y la economía nacional.
Al confirmar la elección del Dipy, Milei dijo: «Con el Dipy nos une una amistad y una mirada común sobre los motivos por los que Argentina atraviesa una crisis política, económica, social y de valores. Y también sobre lo que tenemos que hacer para evitar que el país se convierta en la villa miseria más grande del mundo».
Asimismo, el libertario aseguró: «La Matanza es el lugar emblema de la casta política y de la decadencia nacional por culpa de los políticos. Pasan los años y los gobiernos nacionales y provinciales, pero se mantiene una casta enquistada en el municipio que maneja todos los negocios paralelos».
