En el marco del paro por 48 horas sin asistencia a los lugares de trabajo definido por la asamblea del FTEL para el 24 y 25 de mayo, viajamos a Iguazú desde muchos puntos de la provincia a ejecutar la medida, corte de ruta en la T de ingreso a Cataratas.
Antes de ir recibimos llamados ofreciendo que nos manifestemos dentro del Parque para hacer visible el reclamo y otros intentando que no lleguemos al lugar o desistamos de la medida, (nunca del gobierno ofreciendo la mesa de negociación que buscamos). Por el camino pudimos ver los videos de la gente que nos esperaba para impedir el corte de ruta y una vez en el lugar vimos que no podíamos llegar al cruce de ruta 12 y 101 llamado la T porque un piquete de trabajadores del transporte lo impedía. De a poco fuimos viendo que había también otros actores que se nos dificulta identificar pero que creímos que no eran trabajadores, todo bajo la mirada de la policía provincial, la policía federal y la Gendarmería que en algunos casos creímos ver que recibían órdenes de estos civiles que organizaban el piquete y que también transportaban a los distintos integrantes de las fuerzas en sus autos.
Un oficio de la justicia nos intimó a abandonar la ruta prometiendo apresarnos sin identificar y secuestrar todo lo que esté sobre la ruta, pero nada pasó con el piquete que nos impedía llegar a la T y que no dejaba pasar a nadie desde ruta 12. En horas de la tarde quisimos retirarnos del lugar con sentido a Puerto Iguazú y también se nos impidió, entonces fuimos al camping municipal de Libertad escoltados por varios móviles de las fuerzas, donde pasamos la noche y donde patrulleros y otros vehículos pasaban por el lugar insistentemente. A la mañana definimos marchar por ruta 12 por varios kilómetros rumbo a Iguazú donde vimos como vehículos manejados por civiles llevaban a los integrantes de las fuerzas.
Ante las versiones que nos indicaban que un grueso contingente nos esperaba munidos de elementos contundentes y que podrían superarnos en número optamos por dar por terminada la marcha por la ruta y volvernos a nuestras casas. Varios de nuestros compañeros fueron seguidos por móviles de las fuerzas y los autos de los civiles que vimos durante el día anterior.
Nunca habíamos visto que un grupo de civiles, tal como en otras épocas muy oscuras, diera órdenes a la policía y esta nos siguiera por varios kilómetros y hasta hacer que ex alumnos persigan a sus maestras para saber si realizarían otra acción que vulnere sus intereses económicos…
De los salarios bajos, del presupuesto de hambre del comedor, los insumos que nos faltan, del arreglo de las escuelas o de los colegios que nos faltan nadie habló en esas 48 horas que nunca creí vivir.
Las preguntas que nos queda sin respuesta son: ¿quién organiza grupos de civiles para enfrentar piquetes de trabajadores? ¿El intendente sabía de todo y dejó hacer o era el organizador? ¿El ministro de gobierno Marcelo Pérez ordenó que siguieran a algunos de nuestros compañeros? ¿Atenderán los reclamos del FTEL o seguirán organizando grupos de civiles para enfrentarnos?
Por
Leandro Sanchez, docente y secretario general de CTA Misiones
