
Esta semana, la municipalidad de Oberá comenzó a romper la obra nueva hecha en 2022, pero que no llegó a ser utilizada ya que está mal diseñada.
Se trata de la estación de transferencia frente al local de Anses Oberá, en la avenida de las Américas y Gendarmería Nacional, a metros del monumento al Cacique.
La obra fue construida utilizando una plazoleta de la avenida Gendarmería, lado norte, donde reliazaron dos dársenas de hormigón pero con ingresos que son muy estrechos para que los choferes puedan maniobrar sin subir al cordón. Por ello, los ingenieros debieron rediseñarlos haciendo romper las veredas nuevas y los cordones.
Otro dato curioso es que los refugios para los pasajeros que harán la transferencia estará en el centro de la plazoleta, por lo que se ingresará a las dársenas en contramano.
Actualmente, el lado norte de la avenida Gendarmería sólo tiene una cuadra pavimentada y continnúa luego de tierra otras dos adentrándose en el monte, pero en un futuro deberán abrirla y pavimentarla, por lo que quedarán en contramano la circulación de los colectivos.
El mes pasado, las empresas del grupo Zbikoski, instalaron un pequeño refugio con el cartel de «estación de transbordo provisoria», comenzando a operar a modo de prueba piloto, el servicio metropolitano de pasajeros, haciendo que los usuarios que llegan desde municipios vecinos deban bajar en el lugar y esperar otro colectivo al centro.
Pero dada la poca frecuencia de las unidades de Next y Guacurarí que circulan frente al Anses (líneas 3B y 5D), los pasajeros de Nuestra Señora del Rosario (ex Brila) deben caminar hasta el hotel Azul, a 5 cuadras, para poder tomar un servicio al centro, además de pagar otro boleto cuando antes descendían frente a Gendarmería y podían ir caminando hasta el casco céntrico, los supermercados, las universidades y escuelas secundarias.
