Fueron muchos los casos de obereños muertos en una ambulancia, camino a Posadas porque en el hospital de Oberá no hay la complejidad necesaria para atender un infarto o un ACV. Después de 11 años de obras, todavía el nuevo edificio del Samic que atiende la segunda región más poblada de la provincia, carece de un área coronaria y los pacientes deben ser derivados al Madariaga de Posadas para internación o por ejemplo, una hemodinamia, pese a que ambos hospitales son de Nivel 3. Lo mismo ocurre con quienes padecen algún tipo de cáncer, enfermedades que no son nuevas y es muy frecuente en el interior, probablemente por los agrotóxicos.
Todavía, el Samic Oberá no cuenta con un área de oncología en funcionamiento pleno y los pacientes que deben hacerse sesiones de quimioterapia «pesada», con lo que eso implica, deben trasladarse a Posadas.
Para los obereños son 100 kilómetros que en una emergencia pueden ser un eternidad de tiempo, para el resto del interior que está más alejado, la distancia y tiempo es mayor para llegar a la capital.
Según el director del nocosomio, Héctor González, se puso en funcionamiento después de la pandemia el servicio de oncología con internaciones y «algunas» quimios en el Samic de Oberá, pero recién en mayo estaría llegando la campana que se necesita para poder preparar los químicos «más pesadas», que son altamente tóxicos.
A esto se suman muchas otras falencias en el sistema de salud provincial, donde por un estudio o consulta los turnos son a largo tiempo. Por citar un ejemplo, sólo un neumonólogo atiende en el Samic Oberá y lo hace pocas horas dos veces por semana. Los turnos a veces son para varias semanas adelante y los pacientes terminan yendo a Posadas por algún problema respiratorio, donde también los turnos son a largo plazo.
En ese contexto de falencias, entre muchas otras, que padece el interior misionero, el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, que parece creer que Misiones termina en el arroyo Garupá, dijo que la provincia tiene «la mejor salud pública del país de libre acceso para los misioneros», y afirmó que siente «orgullo». Fue a través de las redes sociales tras conocerse que en un hospital del Barcelona, España, se relizó un trasplante pulmonar mediante un robot, que según Rovira, es del mismo tipo que la provincia compró para el Madariaga denominado Da Vinci.
Para Rovira, Misiones tiene un mejor sistema de salud que Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el resto de las provincias.
La tecnología es una herramienta que se puede ver en múltiples campos de la tierra colorada, desde la implementación de medidores de humedad y regadores con inteligencia artificial en los campos, hasta la creación de parques solares monitoreados por programas y códigos, innovaciones que mejoran en gran medida la calidad de vida de las personas.
