¿Podría decirse que Santa Ana se desarrolló desde 2011?. El pueblo conocido por sus chipas, actualmente no cuenta ni siquiera con redes de agua potable ni cloacas, y su nuevo puerto construido por la EBY sigue abandonado. En cuanto al turismo, en 12 años no se instaló uno sólo hotel en la localidad, lo que hay son pequeños emprendimientos familiares de cabañas, como en el resto de la provincia.
Desde su inauguración en 2011, el Parque Temático la Cruz de Santa Ana siempre dio pérdidas, siendo mantenido (salarios e infraestructura) por el estado provincial.
Este viernes 14 de abril, para festejar su 12º aniversario, se abrirá el predio con entrada gratis durante todo el día, como así también el ascenso a los brazos de la Cruz.
Los visitantes, además, recibirán gratis plantines que son producidos en el vivero del lugar. A las 16, se realizará la tradicional misa, en la capilla, donde se puede contemplar una obra de arte de origen libanés, donada por el Vaticano.
Además, en el marco del aniversario, el viernes 21 de abril, el director de Scholas Ocurrentes World designado por el Papa Francisco, José María del Corral, plantará un olivo que simboliza la paz, un acto fraterno que se realiza en todo el mundo. Esta fecha recibe el beneplácito de la Cámara de Representantes de la provincia, presentada por el diputado Hugo Passalacqua.
El curro de Rovira que costó casi lo mismo que una nueva línea 132Kv para Oberá

En el año 2011, el dólar en Argentina costaba 3,99 pesos. En ese momento, gobernaba Maurice Closs en Misiones, pero la provincia era manejada, como ahora, por Carlos Rovira, dirigente que nunca trabajó en la actividad privada, pero se enriqueció.
Closs inauguró una faraónica cruz en Santa Ana de 80 metros de altura, la que costó más de 70 millones de pesos (20 millones de dólares), en una provincia atravesada por elevados índices de pobreza y deficiencias estructurales graves, entre ellas las redes eléctricas del interior misionero que ya tenían varios años como es el caso de la Línea Roca-Oberá con unos 60 años que se corta frecuentemente porque está saturada y se utilizan motores diésel como parche.
El proyecto original de la cruz fue anunciado en marzo de 2007, cuando Rovira todavía era gobernador y bajo un costo inicial de 22 millones de pesos, cifra que se triplicó al finalizar la obra. Durante ese tiempo, el dólar subió de 3.25 a 3.99. Cuatro años después, dado los constantes cortes de energía eléctrica que venía padeciendo desde hacía una década tanto Oberá como Alem y la Zona Centro, el entonces vicegobernador Hugo Passalacqua (Closs aún era gobernador), firmó el llamado a licitación para una nueva línea 132 Kv «anillo sur» entre la estación San Isidro en Posadas, Alem y Oberá, al costo de 244.900.000 pesos, que a la cotización del dólar de ese año, rondaba los 25 millones de dólares.
Pero como la cruz fue un buen curro para las empresas constructoras ligadas a Rovira, la obra se hizo con financiamiento provincial, mientras que plata para la nueva red de energía a fin de que la segunda área más poblada de la provincia, sus industrias, comercios, clínicas, etc no se queden sin luz; no hubo, no hay y no se hizo nada en 8 años.
El gobierno renovador culpa desde 2015 a Nación por no mandar los fondos para la nueva 132 Kv, mientras destinó los recursos provinciales a un cine IMAX 3D en Posadas que costó 105 millones de pesos en 2018 (el dólar estaba 19 pesos, es decir, actualmente unos 500 millones de pesos), un observatorio astronómico en 2011 que costó 25 millones de pesos, hoy unos 600 millones de pesos; el Centro del Convenciones que costó 70 millones en 2006, más de 20 millones de dólares, entre otras obras faraónicas como el Centro del Conocimiento, etc, todo esto mientras el interior se queda sin luz cada vez que llueve o hace calor, además sin agua, internet y hasta telefonía 4G por todo necesita energía para funcionar.
El parque Cruz de Santa Ana siempre fue deficitario, recibiendo subsidios anuales para funcionar. Solo en 2021 se destinaron 46 millones de pesos para el mantenimiento y conservación de las instalaciones, puntualmente de los ascensores, la “piel” metálica de la cruz, el mantenimiento del sistema sanitario y la distribución de agua.

