En la «provincia start up», los padres deben protestar para que sus hijos tengan un lugar adecuado donde estudiar. Este es el caso de Oberá, a sólo 25 cuadras del centro. El reclamo viene desde 2012.
Este miércoles, nuevamente protesta un grupo de padres de alumnos de la Escuela 926 en el barrio 180 Viviendas de Villa Stemberg, reclamando por las obras paradas de la segunda etapa del edificio que debieron entregarse en julio y agosto del 2022, pero no llegaron ni a la mitad de la construcción.
La misma está a cargo de IPRODHA, pero las obras están detenidas desde hace más de dos meses. Ya en 2018, los padres debieron tomar la escuela que entonces funcionaba en un precario edificio de madera (que todavía se usa), para que el gobierno construya la escuela nueva, pero sólo lo hizo en la primera etapa, quedando pendiente aulas y baños. Hace dos años, en 2021, nuevamente tuvieron que volver a protestar reclamando la segunda etapa, pero en 24 meses no avanzaron ni el 50%. En septiembre último, la directora envió una nota solicitando reactivar la segunda etapa, y en febrero la reiteró.
Sin embargo, el edificio de Silicom Misiones frente al aeropuerto que costó unos 4 mil millones de pesos, se construyó e inauguró en tiempo récord. Esto demuestra una vez más el abismo entre la propaganda renovadora y la realidad que vive particularmente el interior de la provincia.
“Nos urge la finalización (de las obras) debido a la matrícula de alumnos en ambos turnos y la falta de espacio físico ya que comparten aulas plurigrados, haciéndose difícil el desarrollo de la tarea docente y calidad de aprendizajes de los alumnos”, explicó Liliana Sosa, directora de la escuela.
El barrio creció notablemente en población debido a la construcción de nuevas viviendas, sin embargo la escuela no acompaña ese ritmo y en 11 años de reclamos, tiene hasta 40 alumnos en aulas «plurigrados».
fot: NetOberá/Informe Central
