«Estoy escuchando muchas promesas pero hay que decir la verdad, el 69% del presupuesto municipal se va en sueldos»

Hubo promesas de todas clases, muchas incoherentes o populistas, para captar votos. Fue en la noche del martes, en la facultad de ingeniería de Oberá, donde los candidatos hicieron su exposición de propuestas y respondieron preguntas de la CAMEM, Cámara de Mujeres Empresarias.

Entre los más centrados y realistas se puede mencionar a Eduardo Serra, quien planteó el enorme costo en salarios que tiene el municipio y las limitaciones que esto implica. También Ramón Escobar y la profesora Ramona Rótoli que recordaron que en Oberá no hay electricidad ni agua estable, y el arquitecto Carlos Kunz, este último del Frente Amplio, quien mencionó problemas graves de la ciudad como el transporte público (que el intendente Pablo Hassan no mencionó en su exposición), como punto importante antes de estar haciendo plantéos utópicos y más gasto público.

La mayoría prometió de todo, crear centros de esto y aquello, más gasto público, pero sin decir cómo y con qué dinero, esto en una municipalidad donde la mayor parte del presupeusto se va en salarios, y en una ciudad donde fallan temas muy básicos como la luz, el agua, las calles, el transporte, el alumbrado público, etc.

La más absurda de la noche fue sin dudas Adelina González, durante varias décadas puertista y ahora renovadora, con su promesa de un aeropuerto en Oberá (?), proyecto totalmente inviable por su cercanía a Posadas que no vale la pena analizar. Omar Olsson, diputado provincial, también tiene la promesa de un «aeropuerto» pero internacional en su agenda, aunque anoche evitó mencionarla, tal vez para evitar las burlas. 

Horacio Loreiro estuvo ausente ya que el horario del evento en la facultad coincidió con el lanzamiento de su local sobre calle Santa Fe. También faltó Lucas Fernández, hijo del ex intendente y actual diputado nacional, entre otros. 

De 34 candidatos a intendente, asistieron 29 aunque aquí no se menciona a todos porque son demasiados. El tiempo de exposición y respuestas era acotado, de sólo un minuto y poco más, lo que varios desperdiciaron como Milciades Mazacote (Frente de Todos), que habló del FMI y no le quedaron segundos para los asuntos locales.

Marcelo Gazzo, a su turno, enfatizó la necesidad de un parque industrial y reactivar las termas, e incluso pidió a los otros candidatos que también lo hagan (?). Además lanzó una propuesta aparentemente realizable, bajar las tasas imitando a Javier Iguacel, intendente de Capitan Sarmiento que redujo de un centenar a solo 9 impuestos municipales y logró recaudar más. 

En ese sentido, también Daniel Behler insiste con una parque industrial, pero no en el predio comprado por el municipio de Oberá en Guaraní que costó 16 millones de pesos, si no en Pueblo Salto, y además reactivar las termas o incluso hacer otro pozo si el actual es irrecuperable. Otros candidatos también se sumaron a la insistencia de las termas y el viejo verso de «Obera turística». 

El parque termal ya no se llama así, ahora es parque de la Selva, y es que se cumplen 20 años desde que ese fiasco pasó de la promesa de Ewaldo Rindfleisch (del que Behler fue funcionario y presidente del Concejo Deliberante por 8 años) a una perforación de más de mil metros de profundidad con agua no surgente que debía bombearse caliente y que frecuentemente quemaba las bombas. Además de costoso, siempre fue inestable razón por la que las agencias de turismo no lo consideraban un proyecto serio y vendible a sus clientes. Más de una se ganó mala fama al ofrecer las termas de Oberá para luego tener que devolver el dinero porque «la bomba se quemó». Les es más seguro ofrecer las termas entrerrianas que son surgentes y están abiertas todo el año. 

Lo último que se supo del parque termal fue que el pozo se desmoronó e intentar recuperarlo costaría unos 40 millones de pesos a precio de 2020, hoy unos 120 millones. Y luego ver si funciona o es más plata de los contribuyentes tirada a la basura. No se debe olvidar que en el predio de Agua Potable de la CELO, todavía está la perforadora de la empresa Pedro San Juan para el segundo pozo que nunca se terminó porque la broca se atascó e incluso existe una demanda contra el municipio porque Rindfleisch no cumplió con los pagos. 

Serra, por su parte, fue más coherente y puntualizó en el gasto público del municipio. «Estoy escuchando muchas cosas que se dicen, parques industriales, inversiones, que se va a bajar impuestos, hace 30 años que me dedico como empresario, y yo le preguntó cómo piensan hacer todo eso con un 69% del presupuesto de la municipalidad en sueldos, un 99% en sueldos del Concejo Deliberante… acá tenemos que decir la verdad, acá hay cosas que no se van a poder hacer, acá hay que cuidar la plata de los contribuyentes», remarcó, añadiendo luego que su objetivo es enfatizar a Oberá como ciudad de servicios por su ubicación estratégica.

En ese sentido se debe agregar que Oberá fue fundada mucho después que Alem, sin embargo la superó ampliamente en tamaño y es gracias a estar mejor ubicada respecto al centro de la provincia. El motor de Oberá es la zona centro que vive de la agro industria y cuyos más de 300 mil habitantes dispersos en una treintena de localidades vienen frecuentemente a consumir servicios y dejar el dinero en los comercios. 

Por su parte, Escobar hizo un planteo similar en cuanto al parque industrial y las termas, recordando que en Oberá no hay energía eléctrica estable y tampoco agua potable, dos prioridades. ¿Cómo se puede hablar de parque industrial sin luz?. Prometió perforaciones en los barrios altos donde hay baja presión, pero fue realista con el asunto de la energía, ya que escapa a lo que el municipio puede hacer para solucinarlo dado su acotado presupuesto. La nueva línea 132 kv nunca se hizo.

Lucas Obelar, de Activar, recordó el nunca construido centro de rehablitación para adictos, anunciado originalmente en 2010, luego en varias ocasiones más, la última hace dos años cuando hicieron el moviento de suelo en un predio de Villa Svea, pero hasta la fecha no se puso un solo ladrillo. Luego, Roberto Silverstone relató que conoció las drogas en su juventud, señalando que no se debe perseguir a los consumidores, si no a los grandes narcos, pero mencionó que esa es tarea de Gendarmería, ya que es un delito federal. También prometió, de ser electo, transparentar todos los gastos de la municipalidad.

Vladimir Pérez también se sumó a lo del parque industrial, pero no uno, si no varios «que se van a generar en la zona centro», dijo. Además sostuvo que se debe desarrollar a Oberá como ciudad de servicios cabecera de su departamente, lo que ya es, y como ciudad universitaria, lo que también ya es con el abanico de ofertas, la mayoría públicas, lo que atrae a miles de estudiantes de otros municipios cada año. 

Francisco Fabio habló de su propuesta «desarrollemos Oberá», mencionando limitaciones que tienen las mujeres para el éxito laboral y que desde el estado se tiene que corregir (?). 

Julián Björklund prometió crear un centro de capacitación para víctimas de violencia de género y bajarle impuestos a las empresas que tomen empleados capacitados en ese centro (o seo no por capicidad si no por ser víctima, propuesta populista).

Héctor González, aseguró que tomó «un lugar en llamas» en referencia al hospital Samic, del que es director, «y ahora es otra cosa», dijo, añadiendo que Oberá necesita trabajo genuino y desde la municipalidad se debe ayudar al comercio que es el generador de empleo. 

No podía faltar Pedro «Pilo» Anderson, ex presidente de la Celo y candidato a intendente de Oberá, quien aseguró que fue «mal echado» de la coopertiva, y aunque no le pagaba las facturas al proveedor EMSA lo que derivó en su intervención, afirmó haber hecho obras de redes de agua potable en los barrios pobres. 

El más sanatero de la noche fue Pablo Hassan que habló de «construir la gran ciudad del futuro», mencionando el parque industrial y un polo aduanero, aunque la aduana de Oberá ya existe desde tiempos de Rolo Dalmau. También mencionó a la CAMEM dos veces (para quedar bien) y cerró diciendo que «a Oberá se la construye con pasión y amor».  

 

Loreiro estuvo ausente, pero entre sus propuestas de campaña menciona policía municipal, centro de monitoreo municipal, caps municipales, etc (?). Esto significa más empleados, más costos operativos, más gasto público para las arcas de la comuna, ¿con qué presupuesto?. Cabe recordar que la Provincia se queda con el 88% de la coparticipación y el 12% restante lo reparte entre 78 municipios, razón por que es la Provincia la que debe brindar salud, seguridad, educación y justicia; los municipios no tienen presupuesto para eso. También promete importar de Posadas el SEM, estacionamiento medido cuyo pago es mediante una app, lo que probablemente le restará votos.