
Según habían adelantado, poner el nanosatélite en órbita costaría unos 35 mil dólares, además del costo de desarrollo y fabricación del mismo, y del traslado hasta Nueva Zelanda.
El local alquilado sobre avenida de las Américas fue inaugurado hace más de un año, en marzo de 2022. Los vecinos aseguran que siempre lo ven cerrado e incluso se ve el pasto alto, sin cortar con apariencia de abandono.
No obstante, según Martín Bueno, director ejecutivo de FANiot, este año (electoral) lanzarán el primer nanosatélite fabricado en Oberá, que fue bautizado en homenaje a la caudilla federalista Melchora Caburú.

“Este nanosatélite será lanzado en julio de 2023 y va a medir los niveles de absorción de carbono en la selva misionera. Otra novedad es que se llama Melchora, en honor a la acompañante de Andresito Guacurarí”, dijo.
Faniot es la propietaria de Fansat, la marca que figura en el local de la avenida de las Américas al 1600, en el barrio de Villa Kleiven, sector de la ciudad que paradójicamente carece de pavimento, red de agua potable y cloacas.
Tanto Faniot como Fansat y otras marcas del grupo como Hamebolt, pertenecen a una sociedad mixta público privada con mayoría accionaria del Estado provincial, es decir, se financia con recursos de los contribuyentes. Otro de sus productos es el Huampa, un robot supuestamente destinado a medir la humedad del suelo en las chacras y que tiene un costo de 10 mil dólares cada uno.
El nanosatélite, que fue bautizado en homenaje a la caudilla federalista Melchora Caburú, compañera del comandante Andresito Guacurarí, «va estar disponible en la órbita baja durante este año y va a poder medir la absorción y emisión de CO2 de la selva misionera», contó Bueno.
El director ejecutivo de la empresa público-privada FanIOT, Martín Bueno, precisó en diálogo con Télam que el proyecto es un programa que «está integrado o desarrollado dentro de FanSat, que es la unidad de negocios satelital de FanIOT y que está localizada en la ciudad de Oberá».
«Como todos saben, Misiones es el pulmón de la Argentina y de Latinoamérica junto con Brasil, así que medir estas absorciones de CO2 nos va a permitir también monitorear y saber cómo trabaja la selva misionera en la relación con el cuidado del medioambiente y la huella de carbono», remarcó el ejecutivo de FanIOT.
En cuanto a la fecha del lanzamiento de Melchora, el director ejecutivo dijo que está previsto para este año pero aclaró que, primero, deben «terminar tres tipos de ensayos que se van a hacer en el INVAP, en (la ciudad de San Carlos de) Bariloche».
Asimismo, adelantó que son varias las empresas con las que se está conversando para el lanzamiento, como SpaceX, una de Nueva Zelanda y otra de Alemania.
¿Cómo funcionará Melchora?
En cuanto a si existe algún antecedente o registros de la huella de carbono, Bueno comentó que éste «va a ser el primero». Sin embargo, explicó que «obviamente hay satélites que pueden medir diferentes tipos de niveles de gases, que son satélites que ya existen, que trabajan con una tecnología óptica» pero que Melchora trabaja con «otra tecnología, ya que el proceso de medición se hace a través de sensores en tierra».
«Cada 50, 100 hectáreas, habrá sensores que van estar conectados con un panel solar. Ese sensor emitirá un dato, que no lo puede trasmitir a nadie, porque no hay internet. Entonces, cuando pase el nanosatélite cada nueve horas sobre la selva misionera, todos estos sensores en tierra van a subir esa información», precisó.
«Esta metodología de trabajar con un nanosatélite IOT, con sensores en tierra, es única en Latinoamérica. O sea que Misiones está desarrollando también esta tecnología de última generación y es algo para destacar», remarcó.

Un comentario sobre “Aseguran que en julio lanzarán a Melchora, el nanosatélite diseñado en Oberá, sería desde Nueva Zelanda al costo de 35 mil dólares”
Los comentarios están cerrados.