En el marco del ciclo Pensar la Economía Argentina, alumnos de la carrera de Economía Empresarial de la Universidad Austral dialogaron con el economista Javier Milei, líder del espacio político La Libertad Avanza.
Se trató del primer encuentro organizado por la Facultad de Ciencias Empresariales, en el que los alumnos de la Austral dialogarán, una vez al mes, con reconocidos economistas de la actualidad. Los próximos invitados a participar son: Martín Tetaz, Diana Mondino, Luciano Laspina, Luis Caputo, Emilio Ocampo y Horacio Liendo, entre otros.
“Yo no hablo de dolarización, sino de competencia de monedas. Los argentinos ya eligieron el dólar de moneda, lo más probable es que para la liquidación del Banco Central se utilice el dólar”, dijo Milei agregando:
“Hay muchos economistas que no saben lo que es el mercado. El mercado es un proceso de cooperación social donde se intercambian voluntariamente derechos de propiedad. Donde se genera un registro histórico que se llama precio. El precio es un mecanismo de transmisión de información, de coordinación y de ajuste”.
“En ese sentido, hay un rol fundamental del tema de la propiedad como mecanismo para hacer cálculo económico. Y obviamente empiezan a jugar los mercados libres porque cuanto más se meta el Estado dentro de la economía, esa señal de precios estará cada vez más distorsionada”.
“Una de las aplicaciones que más he explicado es el modelo de la casta, que se basa en una frase que dice: “Donde hay una necesidad nace un derecho”. Ahora, la realidad es que si nace un derecho, alguien lo tiene que pagar y los recursos son finitos. Nos encontramos frente a una situación donde las necesidades son infinitas y los recursos son finitos”.
“Para los economistas esto se resuelve con la propiedad privada y con el sistema de precios, pero eso no le gusta a los políticos. Ellos buscan reemplazarlo por el Estado y resolverlo por la fuerza. Es allí donde aparece la idea de la justicia social, algo que es profundamente injusto, porque implica tratar a la gente de forma desigual frente a la ley y, además, implica un robo”.
“Los impuestos son coacción, nadie los paga contento. Por algo se llaman impuestos. Es decir, le están quitando el fruto del trabajo a alguien para dárselo discrecionalmente a otra persona”.
“Los políticos tienen altos niveles de vida y las personas están cada vez más pobres”.
“Lo interesante de todo esto es que la contracara de esta idea violenta es el déficit fiscal. ¿Y qué es lo que hace el político para financiar el gasto público? Lo primero es endeudarse. La deuda es inmoral. ¿Qué es? La deuda son impuestos futuros. Le pasamos la deuda a gente que no tiene ni siquiera la posibilidad de defenderse”.
“Cuando ya se satura la situación en términos de endeudamiento, se recurre al mercado interno. El gobierno hace fruto de su poder asimétrico y eso se traduce en mayores tasas de interés. Cuando se queda sin esa opción empieza a emitir dinero, y cuando eso sucede surge la inflación”.
“Cuanto más se profundiza la tasa de inflación, los políticos recurren a los controles de precios. Y esto también es un acto violento y contra la propiedad privada. Los controles de precios siempre fallan, y el problema se agrava aún más. Cuando todo ello fracasa, recurren a la suba de impuestos: otro tipo de expropiación”.
