Atentado a Cristina: piden elevar a juicio oral la causa contra Sabag, Uliarte y Carrizo

El fallo de la Cámara Federal se conoce a seis meses del intento del ataque a la vicepresidenta. Además, rechaza la prisión domiciliaria del jefe de la banda de “Los Copitos”.
La Cámara Federal pidió llevar a juicio oral a Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, acusados de ser coautores materiales del atentado a Cristina Kirchner; y a Nicolás Carrizo, el jefe de la banda de “Los copitos”, procesado como partícipe secundario de la tentativa de homicidio agravado.

El fallo, firmado por los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Mariano Llorens se conoce a seis meses del intento de asesinato de la vicepresidenta. Además, los magistrados rechazaron la prisión domiciliaria que había solicitado Carrizo y a la que se oponía la expresidenta.

La Cámara le ordenó a la jueza María Eugenia Capucheti avanzar en la elevación de la parte principal del caso a juicio oral, según informaron fuentes judiciales.

Los jueces Bertuzzi y Bruglia consideraron que “frente a la situación de detención de los imputados y el estado de la investigación a su respecto, se proceda con la celeridad que el caso requiere a fin de avanzar en el estadio procesal”.

Para el magistrado Llorens, además, señaló que “luce inadmisible que no se haya elevado a juicio el hecho principal cuando la investigación a su respecto se encuentra agotada” y añadió: “He dicho en otras oportunidades que una justicia que tarda no es justicia; pero tampoco lo es una que se pronuncia mecánicamente, guiada por el impulso de ajustarse a un calendario. Es por ello que la razonable tramitación de las causas deben serlo en un tiempo óptimo”.

Según la investigación, tanto Sabag Montiel como su novia venían planificando el atentado desde hace varios meses, como se evidenció en sus chats, y hasta habían proyectado alquilar una propiedad cercana a la de la vicepresidenta para seguir todos sus movimientos.

De esta forma, los tres jueces rechazaron el pedido de detención domiciliaria presentada por Carrizo con la defensa de Gastón Marano, y aludieron a “riesgos procesales” como ser el posible entorpecimiento de la investigación que por ahora tiene solo tres detenidos e imputados.

La vicepresidenta, querellante en el caso a través del abogado Juan Manuel Ubeira, considera que la jueza Capuchetti no investigó ni a los autores intelectuales detrás del ataque del 1 de septiembre, ni tampoco a quienes hicieron la pata financiera.

Es que hay un testimonio aportado por un legislador del Frente de Todos que dice haber escuchado días antes del atentado al diputado de Cambiemos Gerardo Milman, hablar con dos asesoras donde hacía referencia a lo que iba a suceder y que para cuando eso ocurra, él no iba a estar en Buenos Aires.

Las dos asesoras que compartieron esa mesa con Milman declararon ante la jueza y negaron que eso fuera cierto pero la querella de la vicepresidenta insiste con más medidas de prueba como ser el análisis de los teléfonos del diputado y esas personas, entre otras medidas.

También apunta al financiamiento y en ese sentido reclama la vicepresidenta que ésta causa tramite en conjunto con aquella que se investiga por amenazas a Revolución Federal, cuyos líderes estuvieron presos por distintos mensajes enviados hacia ella y el Presidente.

En ésta causa, en manos de otro jueza, la vicepresidenta asegura que aparece vinculado la familia del exministro macrista Nicolás Caputo, por algunos trabajos de carpintería que le encargó a Jhonatan Morel, líder de Revolución Federal, y que todo eso no es más que un camuflaje de un financiamiento encubierto a las actividades ilegales de dicha organización.