El pasado viernes, el kirchnerismo obereño inauguró su sede de campaña en la calle Buenos Aires, frente al edificio de la municipalidad.
La diputada nacional Cristina Britez, a quien los contribuyentes le pagan un sueldo de 500 mil pesos al mes para que trabaje en el Congreso, pero sólo se dedica a hacer campaña para Cristina Kirchner; inauguró la octava unidad básica en Misiones bajo el lema de «Cristina 2023», con el objetivo de que la vicepresidente sea nuevamente candidata a presidente este año. «Llegó la hora de la militancia, tenemos que romper la proscripción de Cristina», insiste Britez.
La acompañó Francisco Fabio, hijo del dirigente puertista de Activar en Oberá, José Fabio, con quien tiene una importante diferencia ideológica.
Fabio (Francisco) es titular de Anses Oberá, principal organismo clientelar de la Argentina desde los tiempos de Néstor cuando se estatizaron las AFJP.
Hasta el momento, Fabio es uno de los nombres que se barajan en el Frente de Todos para competir por la intendencia de Oberá. En 2021 fue candidato a Defensor del Pueblo, obteniendo unos 1.500 votos, el 10% de lo que se necesita para lograr el cargo de jefe comunal en la ahora cuarta ciudad de Misiones (detrás de Garupá y Eldorado).
«¡La octava es en Oberá! Felices de inaugurar nuestra Unidad Básica «CRISTINA 2023″. Llegó la hora de la militancia, tenemos que romper la proscripción de @CFKArgentina. Felicitaciones a todos los compañeros por la fuerza y la organización», twitteó Britez el viernes.
